Una de las cosas interesantes que tiene “El Conjuro” (2013) es como James Wan logra una dirección soberbia y eficaz, saliendo de todos los tópicos que existen en las películas de terror.  Pero no solo eso, sino que también logra darle seriedad a sus personajes y situaciones a un nivel tal, que lo mismo que sucede en pantalla es lo que haría una persona fuera de la ficción en caso de tener una casa embrujada.

Dicho esto, “El Conjuro 3” (para resumir el nombre) se queda bastante corta en ese sentido y se convierte, lastimosamente, en otra película de terror de turno que da buenos sustos y ya.

Claro, no sería justo compararla cuando cada una es independiente de las demás, a pesar de funcionar como parte de un universo, pero es casi inevitable.

En esta ocasión los Warren son llamados por una familia para que les ayude con un demonio que poseyó a un miembro de la familia.  Sin embargo este demonio se paso al cuerpo de otro integrante de la familia y ha hecho que este cometa un asesinato.  La pareja hará todo lo posible por demostrar que el chico estuvo poseído a la hora de actuar.

Aquí el argumento es lo que poco importa, y se agradece que Michael Chaves, su director, se haya saltado la parte del juicio que siendo honestos, no hay una forma inteligente de mostrar este argumento con seriedad.  Más allá de eso, los Warren se convierten en una especie de detectives que buscarán pruebas para entregarla al abogado y demostrar que este es inocente, siendo esto parte de lo absurdo del guión.Pero lo que hace que la película se lleve la gran parte de su disparatado argumento, es cuando decide mostrar dos puntos claves:

El primero es iniciar una idea y no desarrollarla.  Sin entrar en spoilers nos dicen que hay elementos que conectan lo sucedido al joven con otros casos.  ¿Dónde están esos casos? ¿Quién investiga eso? ¿En que han quedado esos casos? No hay respuesta para el espectador el cual se pregunta a mitad de película, que tiene que ver un caso con otro.

El segundo punto, y este es más importante, es que se aleja totalmente de la seriedad que le caracterizaba para hacer más efectista las cosas.  Sin Lorraine ya tenía un presentimiento de algo, aquí lo exageran al punto de ver qué ha sucedido aunque no esté ahí.  Porque en la primera, donde Lorraine percibió, aquí ve.  Lo mismo sucede con gran parte de su trama.  El caso de la Familia Perron, era algo que solo ellos y los Warren estaban viviendo.  Cuando se une el equipo completo (camarógrafo, policía y sacerdote) nunca ponen en duda lo que están viendo porque es lo que creen, y era aceptable porque se mantenía ahí con ellos.  La dimensión por la que el demonio impacta es tan grande que es casi un sin sentido que la prensa o la policía esté siempre pendiente de ellos.

¿Que podemos salvar de esta querida saga?

Tiene buenos sustos.  Vera Farmiga y Patrick Wilson son geniales.  Unos actores con mucho potencial y una química tremenda.  La fotografía de Michael Burgess es muy bonita y más cuando decide tomar esos planos amplios con poca iluminación.  Y claro, varios guiños a clásicos del terror.

Veredicto

 

“El Conjuro: El Diablo me Obligo Hacerlo” es una película que, fuera de la saga El Conjuro, entretiene y que como cierre, al menos se puede pasar, pero que no está a la altura (y ni se acerca) de la primera o al menos de la segunda.

4 / 10

La saga Saw ha muerto hace tiempo.  Tampoco es que haya tenido mucho por donde agarrar, pero siendo honestos, como película de horror gore pues trataba de mantener coherencia en su historia.  Si mal no recordamos, la última interesante fue la 4ta parte donde, a estas alturas esperamos que no sea spoilers, cerraba las historias de todos los personajes involucrados desde la primera hasta ese momento.  Spiral: From the Book of Saw no se salva.

No estamos diciendo que son buenas, o al menos mínimamente agradables, solo que su existencia y su mundo era lógico.  Ahora ha llegado esta nueva versión que pretende ser una especie de remake, pero también de secuela pero también de reinicio.  Algo como lo fue “Terminator: Dark Fate”.  Y dentro de lo que cabe, al menos el villano tiene un desarrollo…a medias.

Pero es que “Spiral: From the Book of Saw” es un disparate desde su inicio hasta su final, y aunque sea extraño, de alguna forma se siente como un videoclip de Marilyn Manson o cualquier banda de metal.

Las actuaciones son todas un chiste.  Chris Rock, de verdad lo intenta, pero sus articulaciones y gestos son de lo peor.  En esos momentos no sabía si estaba llorando o solo estaba adolorido del estómago.  Max Minghella ha demostrado en la serie “The Handmaid ‘s Tale” que sabe actuar, pero aquí anda en piloto automático al igual que Samuel L. Jackson.

Mientras escribimos esto nos estamos preguntando si vale la pena seguir escribiendo porque se nos está haciendo difícil encontrar algo positivo de la película, porque es que ni la dirección de Darren Lynn funciona (tampoco es que tenga una gran filmografía, pero al menos en las primeras tenía algo de pulso).

Bueno, solo la música de Charlie Clouser que siempre es bien agradecida con esos temas industriales bastante pegajosos, porque la OST de la película ha dejado de ser metal para ser rap, por lo que hasta eso ha sido extraño.En fin, “Spiral: From the Book of Saw” es bastante mala.

Las trampas son la gran gracia de la película y no son suficientemente interesantes.  El argumento, inexistente y solo podemos decir que la música de Clouser es agradable pero no para aguantar 2 horas de película.

Veredicto

Esta versión de Saw es un disparate y es una lastima porque hacer la historia como un thriller policial tiene bastantes capas interesantes. Al menos el poster es bonito.

1 / 10

A causa de la pandemia, esta película dirigida por Joe Wright tuvo que posponerse de verano 2020 a verano 2021.  A todo esto también tuvo un cambio significativo, ya que iba directamente para cines, pero al final ha terminado llegando a la plataforma Netflix.

La película nos narra el día a día de la Dra. Anna Fox, interpretada con gran solvencia por Amy Adams, la cual sufre agorafobia (temor obsesivo a los espacios abiertos), por lo cual ella se queda encerrada en su casa durante todo el dia, y que dicho sea de paso, es una casa bastante grande.  Entre su dia a dia esta observar por la ventana a los vecinos, principalmente a los del frente, quienes un día se mudan y llegan otros nuevos vecinos, por lo que a partir de ese momento comenzarán a suceder cosas extrañas.

Las similitudes con el clásico del cine “La Ventana Indiscreta” son muchas, incluyendo planos en particular.  Y la película va bien, durante su primera hora, creando un suspenso bastante aceptable (bobo, pero aceptable) y momentos que hacen dudar al espectador varias veces de lo que está sucediendo, pero luego llegan los últimos 35 minutos y todo lo que había construido termina cayéndose en pedazos.

El guión se saca de la manga muchas situaciones que en ningún momento se había dado la tarea de, ni siquiera mencionar.

A todo esto, los personajes se pasean en pantalla de un lado a otro sin desarrollo alguno, ya que el director está tan enfocado en mantener el “suspenso” (el cual mientras va avanzando se va perdiendo) que se olvida de otros puntos esenciales.

Como punto positivo está la escena del discurso donde Adams logra un primer plano sin titubeos, además de que está muy bien dirigida con el carro de fondo y la fotografía, recordando a las películas de Argento como “Suspiria”.  También está, como ya mencionamos, las actuaciones de Amy Adams, Wyatt Russell y Julianne Moore.  Gary Oldman no está mal, pero por momentos se siente un poco exagerado.

Veredicto

“La Mujer en la Ventana” es entretenida en su primera hora pero luego se va al carajo y de qué forma.  La revelación de quién estaba detrás de todo es hasta infantil y su personaje que lo conlleva es aún peor.  Si bien tiene su encanto, es decepcionante.

3 / 10

Mare Sheehan es una detective que trabaja y vive en un pequeño pueblo llamado Easttown, en Pennsylvania.  Al ser un pueblo pequeño donde todos se conocen, es muy raro que sucedan cosas alarmantes, sin embargo suceden.  Una joven es hallada muerta y desnuda en el río y la policía busca al culpable.

Dirigida por Graig Zobel, quien el año pasado estuvo en boca de todos por su película “The Hunt”, es el encargado de llevar la historia durante los 7 capítulos que conforman esta miniserie.  Las cosas claras, Zobel sabe mantener la tensión y el interés, sin recursos baratos como una música o largos planos a un pasillo o donde sea.  Al contrario, el director ejerce dicha presión en los diálogos, donde en momentos claves estos saben dar lo suficiente para mantenernos intrigados.

Por otro lado, Zobel consigue unos interesantes planos, mas que nada, de nuestra querida protagonista Mare, interpretada por Kate Winslet quien se traga al personaje y lleva la serie con una soltura sorprendente.  Se ve natural, interesante y en momentos dramáticos, los primeros planos los borda con una facilidad pasmante.  Es difícil imaginarse a otra persona en el papel.

Pero el guión no solo tiene unos diálogos interesantes, sino que está tan bien llevado y con giros inesperados, que los siete capítulos se sienten muy poco.  Brad Ingelsby abre varios frentes dentro del guión, pero sabe cuando cerrarlo y como cerrarlo, y lo mejor, es que se siente totalmente fluido, sin ningún force.

El humor que acompaña a la serie, que es recurrente, es bastante fino.  No es un chiste perse, sino una situación incómoda que lleva a la risa involuntaria (la escena del funeral es el mejor ejemplo de esto).

Tampoco se puede dejar atrás a los demás actores y actrices, donde ninguno falla.  Jean Smart, Julianne Nicholson, Evan Peters, Angourie Rice, y todos los demás llevan sus personajes por todo lo alto.  Tal vez los que menos tienen son Guy Pierce y David Denman, pero tampoco es que sus personajes ameritaba gran desarrollo.

La verdad que muy pocas cosas malas se le puede encontrar a esta miniserie.  Hasta ahora, es la mejor serie del 2021.

Veredicto

Todo está perfecto.  Solo nos queda decir: es recomendada.

9 / 10

Siempre ha sido interesante conocer los orígenes de ciertos personajes, porque con ello se puede jugar bastante a la hora de expandir un universo o en su defecto, de jugar con los desarrollos de personajes.  Y hay casos donde, sin muchas pretensiones, logran un producto perfecto porque cumple en todos los aspectos.

Bumblebee (2018 de Travis Knight), Creed (2015 de Ryan Coogler) o hasta Machete (2010 de Robert Rodriguez), aunque hay otros bastante cuestionables como Elektra (2005 de Rob Bowman) o The Nun (2018 de Corin Hardy).

Por eso cuando Disney anunció que tras el éxito de Maléfica (2014), seguiría con la adaptaciones de villanos al live action (y con sus respectivos planes de hacer live actions de sus animadas), pues Cruella de Vil era uno de los personajes icónicos de la casa del ratón, y al anunciarse esta película con Emma Stone, el hype se hizo real.

Sin embargo, en todo su esplendor de grandes interpretaciones y demás, Cruella termina siendo un producto superficial, efectista y algo contradictorio.  Y ojo, sabemos que su objetivo es entretener y el público al que está dirigido, es lo que pide, pero, ¿vale la pena el sacrificio?

Porque la historia del personaje no ayuda a crear empatía con el personaje.  Claro, Emma Stone está PERFECTA en el personaje y brilla durante las más de dos horas que dura el filme, teniendo momentos totalmente espectaculares como la escena del monólogo frente a la fuente, la primera aparición de Cruella o la confrontación final donde se puede apreciar varios registros faciales de la actriz.  Sin embargo, y a pesar de esto, es difícil conectar con el personaje que sabemos que al final quiere matar unos dálmatas para hacer abrigos de piel.  Y no nos olvidemos Emma Thompson quien no tiene descripción para lo que logra con el personaje.  Mientras que Mark Strong está solo para cobrar e irse, ya que está desperdiciado.  Suerte que Paul Walter Hauser nos regala los momentos más graciosos con Horacio.

La dirección de Craig Gillespie va en piloto automático.  Como es natural en los productos Disney, sólo necesitan alguien detrás de cámara, pero todo lo que el director representa está perdido.  Es incluso extraño saber que hablamos del director de “I, Tonya”.

Ambientada en una industrial Londres de los 70, con una fotografía de Nicolas Karakatsanis, con esos grises de estructuras y esa iluminación de velas en esas grandes mansiones, le da su toque, pero los verdaderos protagonistas son el vestuario, llevado gracias a la ganadora del Oscar, Jenny Beaven, quien, al igual que en “Mad Max: Fury Road” se basa en un estilo punk excéntrico, dando las mejores escenas de la película.  Cada vez que Cruella hacía una aparición con un vestido nuevo (o algún giro del guión con respecto a los vestidos) lograban mantenernos pegados a la pantalla queriendo ver más.

Al final “Cruella” es entretenida en pos de sacrificar su discurso sobre el deseo de la villana de sacrificar unos animales para hacer pieles, es cambiado totalmente por una historia de venganza llena de clichés y que no muestran la verdadera cara del personaje, sacrificando también el desarrollo del mismo ya que debe ser suavizado en su totalidad.

Veredicto

Entretenida película de aquella icónica villana de Disney, donde las interpretaciones de todos los actores es el plato fuerte de la película, destacando una impresionante Emma Stone y una implacable Emma Thompson, pero con un guión lleno de clichés y una cambio radical al discurso del personaje que forza a un cambio drástico que no ayuda a conectar.

5 / 10

Si nos preguntan a nosotros sobre el estilo de Guy Ritchie, a estas alturas nos atrevemos a decir que muy poco queda de eso.

Con el actor Jason Statham (con el cual ha trabajado cuatro veces) y un guión de su autoría y con la participación de Ivan Atkinson (fiel colaborador de Ritchie) trabajan en lo que es una historia de venganza.Patrick Hill, conocido como H, es un misterioso tipo con cara de pocos amigos que empieza a trabajar en una empresa de seguridad de camiones blindados.  En un intento de atraco, Hill se carga a unos criminales con una precisión y frialdad que no deja a nadie indiferente, por lo que se empieza a tejer una historia donde vamos investigando que es lo que sucede con este personaje.

El guión de Ritchie, Atkinson y Marn Davies es una adaptación de la película francesa del 2004 llamada “Le Convoyeur”, de Nicolas Boukhrief, la cual ha sufrido algunos cambios para adaptarla a tiempos modernos.  Y en la dirección, pues lo típico de Ritchie, con diálogos mordaces, humor negro y mucha accion, aunque pone de lado sus respectivas camaras lentas, reduce las sobre exposiciones a una sola escena y elimina por completo las presentaciones con voz en off.

La narrativa no es lineal en el tiempo para reservar alguna que otra sorpresa, y mediante flashbacks vamos entendiendo quién es quién en la historia, destacando un Statham que no está tan suelto como hubiésemos querido (como en “Snatch”) pero cumple lo suficiente para demostrar ser un tipo duro y vengativo.

También les acompaña un desaparecido Joss Harnett, y muy buen desarrollado Holt McCallany, y desaprovechados TOTALMENTE Scott Eastwood que pasa a ser un malo de turno sin ton ni son, Niamh Algar que solo sirve para…nada, ya que la trama no parece querer hacer nada con ella, y un Eddie Marsan y Andy Garcia que tiran pal de diálogos divertidos.

Como filme de acción y entretenimiento pues funciona a la perfección y hasta algo corto se hace.  Tiene un sin número de clichés que se perdonan, y que ofrece claramente diversión y la cumple.

Veredicto

Con divertidos y punzantes dialogos, un humor negro algo fino y bastante accion, Guy Ritchie logra entretener en sus mas de 1 hora con una pelicula de accion que cumple exactamente lo que ofrece: diversion.

6 / 10

Zack Snyder puede ser cualquier cosa, pero la verdad hay que decirla; sabe hacer escenas épicas por donde las haya.  ¿Quién no recuerda el famoso “esto es Sparta” de “300”? ¿o el “yo no estoy preso con ustedes, ustedes están encerrados conmigo” de “Watchmen”? ¿o la increible “nunca amenaces a mi madre” de “Man of Steel”? Y todo esto sin contar escenas y escenas llena de epicidad que el director sabe rodar.  Con esto no decimos que sea un prodigio de la dirección, porque no lo es, pero si que tiene sus momentos.

Dicho esto, “Army of the Dead” carece de todo lo interesante que tiene el director.

Comenzando por su direccion, que donde se esperaba una propuesta de accion desenfrenado y humor negro, pues Snyder nos ha regalado 2 horas de…nada.  Momentos bochornosos y que no aportan NADA a la trama como el personaje que decide irse antes del atraco, las discusiones de padre e hija y la presentación del jefe zombie y su amada.

Encuadres algo toscos, uno que otro plano sobrante y un desarrollo de personajes poco práctico, y que, el director entiende, que con la presentación del inicio es suficiente, y ya sabemos que no.  Pero lo que de verdad duele es saber que ha sido su guión y dirección, y en ningún momento decide aprovechar absolutamente ninguna de las oportunidades que tenía.

¿Era necesario eliminar a Chambers quien pudo haber presentado uno de los mejores giros de la película? ¿El plan es robar el dinero, robar a algún zombie o que? ¿Cómo pretendía la hija salir de ahí viva con la madre de los pequeños? ¿Si ya todos desconfiaban de Martin, por que le dan toda la libertad de moverse? ¿Cuánto tiempo después de que te muerden?

Muchas preguntas, pocas respuestas, que Snyder decide pasarse por alto.

Pero todo esto es parte de un pastel, donde la cereza se la brinda las actuaciones, donde todos tienen pegas.  Dave Bautista, Omari Hardwick y Tig Notaro están en pilotos automáticos, mientras que Ella Purnell y Nora Arnezeder hacen lo que puedan con lo poco que se le ha brindado en un guión sin desarrollo.

En definitiva, “Ejército de Zombies” es una película bastante mal aprovechada y muy por debajo de lo que el director ha sabido hacer.  Carece de desarrollo de personajes, de buenas actuaciones, de música memorable, de desarrollo de trama, pero lo más importante y que es sello del director, momentos épicos.

Veredicto

Zack Snyder ha dirigido, producido, guionizado y hecho la fotografía del “Ejército de los Muertos” y es ahí donde demuestra sus grandes carencias: una falta de desarrollo en todos los sentidos.

3 / 10

En el cine es muy raro encontrar algo que sea “nuevo y original” totalmente.  La mayoría de series y películas que vemos, tienen una fuerte influencia en algún otro material.

Por ejemplo, la primera temporada de La Casa de Papel bebe mucho de la película Inside Man (Plan Perfecto), mientras que Sky Rojo…bueno.

En fin, es evidente que “The Nevers” bebe mucho de obras como “X-Men” o “Doom Patrol”, y eso está bien, porque Joss Whedon, a pesar de no entregar productos bastante complejos, al menos son muy entretenidos, como ha sido “The Avengers”, “Serenity”, “Buffy” o la increíble y poco apreciada “Firefly”, que es una verdadera joya que no tuvimos la oportunidad de verle varias temporadas.  Dicho esto, vuelve Whedon a la carga con otra serie después de la infame versión de su Liga de la Justicia, y a manos de HBO, por lo que se espera cierto niveles de cuidado y presupuesto, que por suerte consiguen…a medias.

Porque eso es “The Nevers” una serie a medias, en todo el sentido de la palabra.  Comenzando con la historia que no conduce a ninguna parte y en dónde capítulo tras capítulo, vemos como los personajes se empeñan en querer continuar investigando y luchando por algo que ellos mismos desconocen.  ¿Con quién es la batalla? ¿Quién es el enemigo? ¿Que hacen en el orfanato? Nada de eso lo sabremos y no parece que sea algo que quieran explicar.

Lo mismo sucede con los personajes que carecen de un desarrollo terrible.  Tienen poderes, si, bien, pero, ¿para que?

Ninguno de los personajes tiene un propósito definido en la serie.  Ni siquiera Maladie, el personaje interpretado por Amy Manson y que fácilmente puede estar en una lista de los peores personajes de tv, porque es sobreactuado, exagerado en su “plan” y absurdo en su desarrollo.

¿Es todo malo? para nada.  Los efectos especiales son muy buenos.  El vestuario es fenomenal y el diseño de producción es IMPECABLE.  Ese Londres victoriano está muy bien realizado y muy bien cuidado.

Por otro lado, el carisma de los actores y la química entre ellos es bastante palpable y eso da un aire de camaradería que se agradece muchísimo, porque hace que, al menos así, tengamos cierta empatía con ellos.  Al igual que las interpretaciones son muy buenas.  Laura Donnelly se come la pantalla es cada escena que sale, lo mismo con Ben Chaplin y Tom Riley, pero quien de verdad destaca entre todos los demás actores y brilla por sí sola es Ann Skelly.  Su actuación es tierna, segura y fuerte.  Ha hecho con ella el personaje.

En definitiva, “The Nevers” es una serie a medias que no termina de arrancar del todo y que, se hace fácil su visualización si no se espera gran cosa y se ve en piloto automático.

Veredicto

Serie que se queda a medias y que no termina de arrancar del todo.  Su guión es su talón de Aquiles y su creador, Joss Whedon, quiere poner tantas cosas en él, que abruma y aburre, sin mencionar la falta de desarrollo en sus personajes.  Sin embargo el buen diseño de producción y las actuaciones de los actores, hace que sea un entretenimiento ligero.

4 / 10

Una pobre familia de negros, busca dejar atras su pasado y se mudan a una hermosa urbanizacion llena de blancos, donde no le haran la vida facil.

Little Marvin, el creador de la serie, seguramente está consciente de que su obra tiene un paralelismo con “Lovecraft Country” en el tema central y su desarrollo, y a “Us”, la película de Jordan Peele, en su terror, y no dudamos que sirva de inspiración ya que el poster tiene bastante similitudes.

Aquí los pilares de la serie están en unas interpretaciones magistrales, un guión que sabe cuándo y cómo desarrollar a sus personajes y una puesta en escena fenomenal.

Ashley Bashy Thomas y Deborah Ayorinde, se aguantan un primer plano sin mucho esfuerzo, y ni hablar de Shahadi Wright, ya experimentada en el género del terror y sabe cuando mostrar miedo y cuando no, o Alison Pill como esa racista maniática que sin lugar a duda cumple de sobra su cometido como antagonista.  Es que hasta Melody Hurd, como la pequeña hija de los Emory, logra una actuación increíble.

No muy bien queda parado el guión, que aunque desarrolle perfectamente y con muchos detalles y matices a los personajes (la escena de la cena familiar de los Emory con el pastel es, además de estar bien dirigida y editada, explica detalladamente parte de la personalidad de los 4, sin siquiera pasar de 3 líneas de diálogos), deja en descubierto ligeros huecos didácticos.

Como se ha llegado a donde se ha llegado, es explicado pero sin nada de sutilidad que compare el pasado que presenta con el presente.  El guion en ese aspecto muestra el sufrimiento de la familia en un mundo donde, no existen grises, sino blancos y negros.  Toma el trauma, presiona en ello, pero no avanza en su discurso racista (el mejor ejemplo para este punto, es el segundo día de trabajo de Henry).  Es un bombardeo racista constante, y que al inicio sirve para empatizar con el personaje (en caso de no ser racista) pero repetidas veces, solo sirve para agotar.

Y este punto nos molesta, porque la serie FUNCIONA con esa increíble puesta en escena (una vez más, la escena de la cena familiar) y que toma todos los errores de la actual comparada (Lovecraft Country), los mejora pero se olvida de los que funcionaban en ella.

Su fotografía, los créditos iniciales, algunas transiciones y hasta unos giros de guión, son espectaculares.

En cuanto a su terror, imaginamos que es decisión del director, funciona, aunque es excesivo, pero no deja de funcionar.  Pero “Them” no está interesada en explorar el significado de los fantasmas y su resolución del origen del terror, tampoco en simbolismos, que aunque los plantea, poco hace con ellos.  La serie está enfocada en mostrar un discurso anti racista, que, de forma ligera, puede tocar el racismo.

Veredicto

En resumen, “Them” es una buena serie antológica de terror que se puede ver, por unas interpretaciones bien buenas, otros elementos técnicos que ayudan al visionado y un guión que desarrolla bien a sus personajes, pero que falla en ciertos momentos porque el mismo guión le juega en contra, al no desarrollar bien su historia.

Sony había cosechado grandes críticas con “Spiderman: Into the Spider Verse” la cual contaba con un guión bastante inteligente y maduro, y una animación distinta a lo que se hace hoy en día bastante fresca y divertida.  Obviamente irían por el mismo camino con “Los Mitchells vs Las Maquinas”.

Su mensaje es claro, “ser raro puede ser divertido y bueno” y es lo que el guión de Michael Rianda y Jeff Rowe, quienes también hacen de directores, propone.  Desde el inicio nos lo muestran con escenas de la madre siguiendo a una familia “perfecta” y que “viven la mejor vida”, o con la hija que entiende que “su gente” es aquella a la que está por conocer en la universidad, cuando todos son perfectos a su manera.

Porque el guión nos cuenta como ellos quieren ser, como creen que son y cómo en realidad son, de una forma inteligente, divertida, por momentos absurda, sarcástica pero con un desarrollo de personajes INCREÍBLE.  También la crítica social y hacia la tecnología está muy bien llevada, destacando ciertos gags que son un puntazo y el colorido y absurdo uso del filtro, principalmente, en escenas donde se critica esto (grandiosa la escena cuando la madre entiende que un filtro puede mejorar una foto familiar).

El tema central es la recomposición de las relaciones familiares que se han roto porque los hijos crecen mucho más deprisa de lo que los padres son capaces de aceptar. Porque Katie necesita volar y su padre tiene demasiado miedo de que sufra como para permitirle hacerlo. El padre no entiende que su hija vive en un mundo de nativos digitales que él no comprende. Y quiere un plan B, como si la vida se pudiera ensayar y no fuese un sin número de decisiones que así como salen mal para algunos, salen bien para otros.

El guión es tan perfecto que le da un desarrollo fuerte y escenas increíbles a Monchi, un perro que más de la mitad del filme solo está parado y a dos robots defectuosos que durante todo el viaje de los Mitchell se hacen preguntas filosóficas impresionantes.

Más allá de eso, la animación y la dirección es bastante buena y se agradece.  Muchas referencias a otras películas y series (incluso animes).  Encuadres encantadores y hermosos.

La música es tal vez, el punto más flojo, porque no destaca en lo más mínimo.  Incluso hay momentos en que ni te enteras de la música.

En definitiva, la película de Los Mitchells vs Las Maquinas es una joya de la animación y sin duda una de las mejores películas del 2021.  Divertida, bien hecha y con unos hermosos mensajes (y lo mejor, bien tratados).

Veredicto

“Los Mitchells vs Las Maquinas” es, hasta ahora, el mejor filme animado de este año.  No hay muchas cosas que reclamarle (tal vez algunas pegas del guión y la música) y funciona.  Ojala siga viendo más animados como este y que Disney vaya tomando nota de cómo hacer una película inclusiva animada.

5 / 10