Teníamos pendiente escribir sobre aquella serie futurista de HBO llamada “Westworld” la cual viene de la mano de Jonathan Nolan y Lisa Joy.  Y la verdad es que después de la promesa de que esta sería la mejor temporada, con el final mas epico, nos hemos quedado con un sabor totalmente agridulce.

Una de las cosas que caracteriza(ba) la serie es su filosofía.  Como los robots se cuestionan unos a otros si ellos estaban tomando un libre albedrío o si en realidad todo era parte de su programación, y esta filosofía iba amarrada con la crisis existencial que tenían los personajes sobre si son o no humanos, algo que se le transmite al espectador y este debía ir uniendo el rompecabezas para determinar si lo eran o no.  Esto es algo que se ha perdido casi por completo en esta tercera temporada, la cual se enfoca más en la acción.

Los momentos épicos de revelaciones son tan repetitivos que no sorprenden y los personajes están tan torpemente desarrollados que es difícil seguirles las pistas.  ¿De qué nos sirve que Bernard busque al Hombre de Negro? ¿Por qué Dolores no busca ayuda de ningún robot sabiendo que le apoyan la causa? ¿Cual es el objetivo real de Maeve? Y así nos podemos pasar toda la nota buscando saber qué quieren decirnos con estos personajes.

Por otro lado la puesta en escena es totalmente desconectada que las escenas de acción aburren y se sienten como un interludio entre la trama.  El guión por momentos tampoco ayuda a sentir apego por los personajes, que por más amenazas que tengan es difícil sentir que están en peligro.  Y por si fuera poco tenemos personajes que nos explican lo que estamos viendo o en el peor de los casos, que estén en el momento menos oportuno exigiendo algo con explicación gratuita.

Por suerte no todo es malo y las actuaciones son muy buenas, los efectos geniales y la música de Ramin Djawadi (el hombre que hizo el soundtrack de Game of Thrones) no es algo para tomarlo a la ligera.  Cada partitura tiene su momento y su evolución y cada canción es una satisfacción auditiva destacando “Start a Revolution” “The Choise is Yours” o “Brain Damage”.

Renovada a una cuarta temporada, la serie cierra algunos arcos y en una escena post crédito deja claro sus intenciones.  Tal vez no sea lo mejor del año, mucho menos lo mejor de “Westworld” pero es así.  Esperando que mejore y busque ser más como la primera.

Veredicto

Entre lo interesante y lo aburrido.  La temporada 3 de Westworld se alza con una narrativa bastante confusa, puesta en escena torpe, un guión con demasiados hoyos y unos personajes sin desarrollos, pero al menos trata de compensar con excelente música, buenas actuaciones y unos efectos y diseños de vestuario bastante interesantes.

6 / 10

Hay una escena donde Walter Mercado le dice a su madre que el se siente “diferente” porque no le gustan las cosas que a sus hermanos les gusta.  Su madre le dice que él es “diferente” y que siga siéndolo porque eso lo hace especial.

Nosotros en Critican.Do no hemos querido criticar documentales ya que estos son a interpretación de cada persona y solo algunos se salen del molde.  Hemos encontrado detractores feroces en documentales que nosotros consideramos excelentes, pero ese tema es para otro momento.  Aquí hablaremos del documental de Walter Mercado “Mucho, Mucho Amor” el cual es una pequeña joya y puente a la nostalgia.

Abarcando toda su vida, desde la infancia hasta la actualidad (sus últimos momentos de vida) el documental que se cuenta en forma capitular muestra las luces y sombras de Mercado.  De cómo surge el personaje y cómo este personaje le consume, hasta lograr desaparecer todo rastro de lo que era el anterior ser.  Y es que Walter Mercado era un verdadero artista que vivía para su público.  Actor, escritor, cantante.  Era todo, y no fue por casualidad que llegó a la astrología.

Hay dos momentos en el documental que funcionan como excelente tributo tanto para el personaje como para sus fans y quienes han visto algo de él.  Todo lo relacionado al museo (excelente como se enfocaron en prestarle atención a Walter Mercado para que de verdad nos demos cuenta que este tipo ama a su público) y el final después de los créditos.  Simplemente sublime.

Y terminamos esto, que no es una crítica, con una sugerencia: vean el documental.  Crean lo que crean, veanlo, porque Walter era un mensajero de amor y aquí lo demuestra.  Demuestra que tiene mucho, mucho, amor.

Veredicto

Un tributo a una de las personalidades más enigmáticas y queridas de Latinoamérica.  Envuelta en misticismo y mucha buena vibra, este documental destaca su vida con el cariño que un fan puede hacerlo.  Toca sus momentos oscuros pero sin dañar la imagen y legado de este interesantísimo astrónomo que, para sorpresas de todos, no es un personaje, es él en realidad.

Para nadie es sorpresa que Netflix ha cambiado la forma de ver televisión en todo el sentido de la palabra.  La plataforma de streaming ha renovado clásicos sin importar el tema y eso es algo bueno, incluyendo este caso en donde traen de vuelta un viejo programa sobre personas desaparecidas.

Primero es de agradecer que Netflix haya mantenido la esencia de la serie con documentar toda la información posible de un caso, exponerlo y dejar que sea el espectador quien saque sus conclusiones y esto se nota mucho en el caso del chico negro, donde presentan las pruebas, presentan el punto de vista de los afectados, luego el punto de vista de las autoridades y luego lo que cada parte involucrada cree o piensa, pero dejando abierto al espectador el camino que quiera tomar.

Sin embargo este punto bueno se ve empañado (y muy fuerte) cuando la serie busca irse por el morbo y no ofrece nada nuevo.  Hablamos del morbo para hacer énfasis en el capítulo dos, donde en numerosas ocasiones refuerzan una idea totalmente contraproducente contra una de las “víctimas” y aunque sigue siendo parte del caso, desde el punto de vista del documental no funciona.

Veredicto

La verdad que poco se puede decir de este retorno de “Casos Sin Resolver” más allá de que tiene uno que otro caso super interesante (como el del Conde).  Dejando un sabor agridulce, la serie engancha pero no destaca.  Los primeros 6 episodios, por suerte, tienen un caso totalmente sólido para mantener los más de 40 minutos que duran.

6 / 10

A la hora de escribir esta reseña hemos visto la temporada uno, dos y tres seguidas para poder aprovechar el lema de la serie “todo está conectado” y si que lo esta.

La serie alemana creada por Baran bo Odar y Jantje Friese, sobre un pequeño pueblo alemán donde ocurren unas cuantas cosas extrañas y unas familias guardan unos misterios mientras que un joven ha encontrado algo capaz de cambiar al mundo tal como lo conocemos.  ¿Muchas cosas, verdad? Pues si acaso están creyendo que es mucho, los más de 20 capítulos que la serie ofrece en sus tres temporadas es un sin número de enigmáticas teorías e ideas, amarradas en una mezcla de mitología griega y bíblica donde cada personaje está envuelto en su propio drama y su propia tragedia.

Y es que la serie es lo suficientemente compleja para durar semanas buscando desenredar el nudo, a pesar de que en esta última tercera temporada se esfuerza (y lo consigue, pero con algunos tropiezos aunque muy ligeros) en dejar las cosas más claras posibles.  Y es interesante, como por ejemplo, el séptimo episodio de esta tercera temporada (el mejor de toda la serie) es capaz en sus últimos 20 minutos de encajar todas las piezas que deja abierta en sus episodios pasados.

Ya a estas alturas la serie a desarrollado con una excelencia abrumadora un desarrollo de personajes, destacando el de Jonas Kahnwald (interpretado con una solvencia magistral por Louis Hofmann), Ulrich Nielsen (Oliver Masucci), Katharina Nielsen (Jordis Triebel), Hannah Kahnwald (Maja Schone), Hanno Tauber “Noah” (Mark Waschke) y (¡sorpresas! ¡sorpresas!) Bartosz Tiedemann (Paul Lux).  Todo esto les da la oportunidad de acelerar y desarrollar la historia a su antojo y poder enfocarse en el componente “shock” que muy pocas series han podido desarrollar con facilidad y que sea creíble.

Es difícil hablar de la serie sin destripar parte de ella, pero al final el concepto de “DARK” es el amor.  Con un final agridulce pero satisfactorio, cada personaje de la serie se mueve en base al amor.  Desde el más secundario hasta el más protagonista y eso le da un toque personal que hace que mientras veamos los créditos con la canción de fondo de la banda alemana NENA (el nombre de la canción es “irgendwie, irgendwo, irgendwann” que significa más o menos “de alguna manera en algún lugar en algún momento”) podamos sentir una mezcla de emociones además de dejar abierta la escena.

Veredicto

Un hermoso final que deja genera miles de emociones y responde muchas preguntas (aunque deja otras abiertas).  Pueda ser que por momentos se piense que ha sido algo forzado, pero si se analiza bien se entiende que no.  Totalmente abierto al espectador.  “DARK” pasará a la historia y se convertirá en clásico, de eso no hay duda.

Parece que Disney tiene la tarea, cada cierto tiempo, de tomar un libro o una saga y convertirla en una película penosa.  Podemos mencionar varios casos, como “A Wrinkle in Time”, “El Planeta del Tesoro”, “Marte Necesita Madres”, “John Carter” (que ojo con esta, que nos entretuvo bastante), “El Llanero Solitario” o “Tomorrowland”.  Ahora le toca el turno a “Artemis Fowl”, película basada en las novelas de Eoin Colfer el cual cuenta con una gran aceptación del público y lectores.

Primero aclaramos que no hemos leído las novelas, por lo que nuestra reseña será basada exclusivamente del filme.  Dirigida por Kenneth Branagh director de “Thor” o “Asesinato en el Oriente Express”.  “Artemis Fowl” trata de un niño de 12 años, muy inteligente que busca cómo salvar a su padre.  Hay que destacar que el pequeño es un “criminal”, y el mundo que nos plantean es un mitológico en donde humanos y seres extraños viven de forma separadas.

A pesar de tener un buen arranque y de que esté orientada a un público infantil, sigue un sin número de clichés, malos personajes, desarrollo nulo y lo que es peor, interés de los personajes ambiguos (para no decir que carecen de ello).  La película constantemente nos plantea ideas y situaciones, las cuales ninguna se desarrollan.  ¿La relación padre e hijo? olvidalo. ¿el interés del villano? ni te moleste en entenderlo.  ¿el mundo mitológico? está ahí solo porque la historia original parece ponerlo ahí.  Y así sucede con todo.

Y es que la película tiene una obsesión con convertirse en una saga que olvida desarrollar todo lo que plantea para solo plasmarlo ahí y esperar que a futuro se resuelva (si acaso logra hacer una secuela para eso).  Incluso, lo básico en un guión que es el principio, desarrollo o nudo y desenlace, está tan mal estructurado que en muchos momentos del desarrollo parece que es el final.  Algo tan básico.

Si debemos atrapar algo positivo de la película, es que visualmente es increíble algo marca de la casa.  Pero despues de ahi, no hay nada que pueda ayudarle.

No se puede recomendar “Artemis Fowl” ni siquiera a los más pequeños de la casa, porque es una hora y media de ver a un niño sin personalidad ir de un punto a otro con el objetivo de buscar a su padre, o al menos eso nos quieren dejar dicho, porque es lo último que parece.  Sin energía, sin encanto, sin fuerza en su historia o sus personajes para adentrarnos a su mundo.  Nada.  Una verdadera lástima porque la historia promete.

Veredicto

“Artemis Fowl” es lamentable y es una verdadera pena.  Con tan buenos efectos, el guión destaca por su ausencia y la dirección de Kenneth Branagh es casi automática.  Parece un encargo.  Ni el talento de Judi Dench puede salvar este filme insípido que no parece tomar un rumbo claro.

2 / 10

Greg Daniels es un tipo que ha sabido dar bien duro en la televisión moderna (ya haremos un post sobre eso).  Con la interesante “Parks and Recreation” hasta “The Office”.  Sus dos series principales (si eliminamos la animada) tienen una gran legión de fans y a dia de hoy se ha convertido en series de culto, las cuales manejan un humor algo extraño pero con una historia de fondo muy particular.

Algo similar sucede en “Upload”, creada por el mismo Greg para el streaming de Amazon Prime y de la cual parece una fusión de “Black Mirror” con “The Good Place”.

Como los trailers explican de manera ambigua de que trata, lo haremos aquí: Nathan Brown (interpretado por Robbie Amell) muere en un accidente automovilístico, por lo que su novia pone su conciencia en una plataforma llamada “Upload” en donde las personas viven ahí eternamente a pesar de no tener cuerpo, por lo que pueden interactuar con sus seres queridos todo el tiempo que quieran.  Pero Brown va descubriendo que su muerte no fue fortuita sino provocada.

Con esta premisa, simple, la serie logra atrapar al espectador entre el humor negro y absurdo, comentarios sarcásticos haciendo críticas sociales, con una historia de fondo turbia pero bien interesante que sabe cuando dar y cuándo no, y, ojo con esto, un buen desarrollo de personajes.  Pero “Upload” va más allá de hacer humor y traer un drama, si no que se plantea que un sin número de cuestiones filosóficas de forma madura.  ¿Qué sucede si morimos y nuestra alma está atrapada en una computadora? ¿Como la relación humana se desarrolla en estos parámetros?

10 capítulos de 30 minutos que se pasan rápidamente, es lo que nos ofrece Daniels y Amazon, con una premisa bastante peculiar.  

Veredicto

Con buenas actuaciones y una historia llena de diversión, que promete pasarlo bien y hacernos pensar, “Upload” es una apuesta bien interesante, que falla un poco en su puesta en escena, pero es compensada con sus divertidos personajes.

7 / 10

La mejor actuación de Jackman durante toda su carrera” reza el trailer oficial de este filme, en donde al parecer varias personas han olvidado la sublime y magistral actuación de Hugh Jackman en “Prisioneros” de Denis Villeneuve y de la cual muchos, en ese entonces se alarmaron al no verlo junto a los demás nominados para los premios de la Academia de ese año.  No nos malinterpreten, que en esta película Jackman se maneja con solvencia y del cual solo la increíble Allison Janney puede ir a la par (Ray Romano hubiese podido lograr algo más memorable, pero su tiempo en pantalla y su personaje no le permiten dar mucho).  Porque Jackman lleva en sus hombros la película junto con la excelente historia.

Para estas alturas esperamos que se hayan dado cuenta de que somos fanáticos de las historias y los guiones.  Esos entresijos que manejan algunas historias, el desarrollo de la misma y de sus personajes, diálogos y un sin número de elementos, hacen que sean del disfrute para nosotros, y aquí se cumple con creces.

Basado en la historia (real) de un gerente escolar de Nueva York, que robaba parte del dinero público de la escuela de Roslyn para vivir lleno de lujos, es simplemente genial.  Es genial porque la cantidad de información que va dejando el guión, es la cantidad necesaria para que el espectador pueda ir armando el rompecabezas a su tiempo, sin dejar nada atrás y aprovechando cada momento de calma para hundirse en el desarrollo de Jackman.  Es decir, que por un lado va desarrollando la historia y por otro, cuando llegan los momentos suaves, se esfuerza en desarrollar al máximo al personaje, por lo que el resultado final es totalmente satisfactorio.  Conocemos la historia, vemos su progresión pero de paso vemos como el personajes cambia y entendemos su posición.

Su dirección es buena.  Su edición por igual.  La música compuesta por Michael Abels deja indiferente a cualquiera y así todo lo demás cumple pero no destacan.  HBO llega en muy buen momento para darnos un interesante respiro con un excelente drama, que pudo ser mejor pero cumple lo suficiente.

Veredicto

Hugh Jackman y Allison Janney logran unas actuaciones excelentes, las cuales están lejos de ser las mejores de estos actores (como ya se viene vendiendo).  El guión escrito por Mike Makowsky es increíblemente genial el cual retrata una oscura historia.  La dirección y su puesta en escena pueden resultar algo sobrios, pero es bien manejado y al menos se compensa con buenas actuaciones y buen guión.

7 / 10

Iniciaremos con decir que quedamos encantados con el plano secuencia (tiene trampas, lo sabemos) que tiene al finalizar el primer acto de este filme.  Y es que creemos que a estas alturas no es necesario dejar claro que estamos ante una excelente producción de acción de Netflix que, como película de acción cumple, si no le buscamos lógica.

Por si ustedes son de grabar nombres, pues la película viene respaldada por Joe Russo, uno de los hombres del momento de Hollywood, encargado junto a su hermano Anthony de haber llevado las riendas de “Avengers: Infinity War” y “Avengers: EndGame”.  Y le dan la dirección a Sam Hargrave, quien inicia como director y cumple su función.

La propuesta es sencilla: Tyler Rake (interpretado por un carismático Chris Hemsworth) trabaja en una agencia paramilitar a la cual le han encargado recuperar al hijo de un narcotraficante, el cual fue secuestrado.  Nos encontramos ante 105 minutos de intensos tiroteos (al mejor estilo de John Wick), persecuciones y un sin números de situaciones que pondrán la misión patas arriba.

El guión falla por momentos, dando escenas con unos diálogos innecesarios y momentos desaprovechados y absurdos (todo lo referentes a la “casa segura” sobra).  Pero tampoco los personajes terminan de conseguir empatía con el espectador, a pesar del discurso parental que quieran llevar.  Por otro lado Hemsworth es quien lleva la película en todo momento y quien la guia, y naturalmente es el ÚNICO personaje que trata de tener un desarrollo (el malo es malo y le temen pero nunca sabemos porque).  Pero como no todo es malo, las escenas de acción son realmente interesantes y muy entretenidas, logrando sorprender en unos cuantos momentos.

Veredicto

En conclusión, la propuesta de Netflix es interesante y cumple su cometido de entretener, y más en estos días en que estamos en casa sin poder salir, pues es el entretenimiento perfecto.  Tiene fallos, y no lo negamos, pero no eliminan la interesante experiencia de entretenimiento.

5 / 10

Es difícil creer que la serie creada por Vince Gilligan tenga algún hueco argumental.  “Breaking Bad” es de las pocas series que se pueden dar el lujo de crear una historia totalmente redonda en donde se desarrollen todos sus personajes, de un final creíble y (por si fuera poco) dejar líneas para seguir desarrollando su universo.  Y resulta más increíble creer que todo el concepto de su spin off (“Better Call Saul”) viene de una sola escena con apenas 12 diálogos (Temporada 2, Capitulo 8).

Y es que la serie, más allá de tener la esencia de su predecesora, de manejar la ambientación y de mantener una trama redonda, la serie logra su punto álgido con el desarrollo de personajes.  Su desarrollo de personajes es de niveles superiores, siendo prueba de esto a Kim Wexler interpretada por Rhea Seehorn de forma impecable y a Lalo Salamanca quien lo interpreta Tony Dalton.  Este último siendo ya algo usual en la forma de crear a los villanos por parte de Gilligan, los cuales son extremadamente carismáticos pero a la vez amenazantes sin ejercer violencia constante.

La serie utiliza a estos dos personajes como pilares opuestos para demostrar cada lado del abogado Saul Goodman y de paso, del desarrollo de las situaciones.  Por un lado tenemos a Kim, quien sirve de freno para la evolución del personaje de Goodman y quien es el lado moral y recto de la serie, el cual se ve corrompido en sus dos últimos capítulos, pero por otro está Lalo, quien representa ese lado explosivo y agresivo lleno de locura de la serie y del personaje (no olvidemos que esta serie es sobre el abogado Saul Goodman y TODO, absolutamente TODO está relacionado con el).  Como simbolismo a esto, está la escena de Lalo Salamanca en prisión y el cual es liberado justamente cuando Goodman lleva su vida al límite en el octavo capítulo.

Otro punto en aclamación es la puesta en escena en cuestiones de espacios y para representar situaciones, la cual se refleja en sus dos últimos capítulos.  La escena de la sombra de Ignacio Vargas corriendo es una excelente representación de la situación que está viviendo el personaje en su arco y en ese mismo momento.

Veredicto

En resumidas cuentas, “Better Call Saul” es la mejor serie de este año en lo que llevamos y no dudamos que termine asi.  Llena de humor negrísimo, con un excelente guión y desarrollo de personajes, sin mencionar las increíbles interpretaciones que tienen CADA UNO DE LOS PERSONAJES.

9 / 10

“Ozark” ha sido una de las series más intrigantes de la plataforma de Netflix desde su llegada en el 2017.  Sin embargo a pesar de contar con dos temporadas excelentes, mantenía unos cuantos elementos un poco cuesta arriba.  Pocos personajes grises para una historia de narcotráfico, situaciones interesantes pero un poco forzadas, falta de un objetivo claro, entre otras cosas.

Por suerte esta temporada toma todo eso y lo mejora, convirtiendo la temporada 3 en la mejor temporada hasta la fecha de la serie creada por Bill Dubuque.

Comenzando con los personajes.  Es de un placer extraordinario ver que en esta temporada han llevado a todos y absolutamente TODOS los personajes a no caer en la línea del “bueno y malo”, si no de crearles un desarrollo a cada uno y en base a eso moverlos en la historia y no que la historia se muevan por ellos.  Cuando la temporada pasada veíamos tonos grises muy ligeros en Wendy Byrde (interpretada por Laura Linney de una manera soberbia), aquí la vemos en su totalidad gris. Una madre preocupada por el bienestar de sus hijos pero con ansias de poder. La serie busca que entiendas que cualquiera está en peligro y que las acciones tienen un costo, (excelente dicho para el personaje de Frank Cosgrove Jr o el de Ben Davis) y lo consigue, además de darnos la sensación de que TODOS los personajes no son necesarios para que la trama continúe, dando un sentido de peligro en cada escena.  No mencionaremos NADA sobre actuaciones las cuales están excelentes.

Y es verdad que las temporadas anteriores, por ejemplo, tomaba situaciones puntuales y las desarrollaba como es el caso del bebé del pastor, pero son cosas que quedaban ahí como parte de la historia y no tenían las consecuencias que realmente ameritaba.  Algo que en esta temporada se dan el lujo de tomar y además de desarrollarlas, seguir presionando en ella para sacar lo peor de los personajes y de sus espectadores.

Hasta entonces, la tercera temporada, como ya hemos dicho, si mejora muchas cosas que necesitaban ser focos principales, aunque uno más que otros.

Veredicto

En conclusión, “Ozark” cierra con una de las mejores temporadas y como un entretenimiento digno de elogios.  Evolucionando todos sus puntos faltantes en temporadas pasadas y ganando en desarrollo en todos los sentidos.  Con actuaciones brillantes, la serie concluye con un potente final.

7 / 10