“The Hunt” es una película que se iba a estrenar en Septiembre del 2019 y su estreno fue cancelado porque en su fecha de estreno hubo dos tiroteos bien trágicos en Estados Unidos.  Y si aun mantienen dudas, pues el filme trata sobre un grupo de ricos que deciden llevar personas “de forma aleatoria” a un lugar lejano que ellos no conocen y cazarlos. Estrenada ahora en medio de esta pandemia, la pregunta es: ¿valió la pena la espera?

La película es corta a diferencia de las que se hacen hoy dia, y por suerte lo saben, por lo que nos eliminan tantas escenas que sobran y no aportan absolutamente nada para irse a las escenas donde destaque la acción con un gran toque de violencia y mucha sangre, sin mencionar aquellas escenas en donde la burla y el humor negro son protagonistas.  Porque si algo se debe destacar de esta película, son sus mensajes socio-políticos. La película se burla fuertemente de la sociedad americana, principalmente de aquella sociedad joven, la tal llamada “progre”.

Luego lo demás es meramente entretenida.  Betty Gilpin destaca muchísimo y es el único personaje que tiene un intento de desarrollo.  Sus gestos, su manera de hablar, de caminar e incluso de atacar. Todo en ella es interesante y por lo visto, para el guionista y director el personaje representa aquella parte de la sociedad que le importa muy poco toda esta movida new age y simplemente vive su vida como una ciudadana cualquiera.  Se nota esta línea cuando un personaje casi al final le pregunta quién es ella a lo que responde “una ciudadana más”.

Betty Gilpin
The Hunt
Universal Pictures

“The Hunt” es entretenida para estos días de cuarentena, ya que tiene una buena dosis de acción, un humor interesante y no es aburrida, pero no se puede pedir mucho de ella ni esperar demasiado.

Veredicto

Betty Gilpin lleva la película en sus hombros, aunque para ser honestos no es necesario.  Entretenida y llena de acción, con un humor negro y mensajes socio-políticos bastantes interesantes.  Para pasar el rato en estos días de cuarentena.

4 / 10

“Kingdom” no es la serie más original que existe, pero estamos de acuerdo en que algo de distinto han querido darle.  Dirigida por Kim Seong-hoon (quien dirigió la formidable “A Hard Day”), la serie no se va por las ramas a la hora y se convierte en algo más que una “simple serie de zombies”.  Primero es bueno recordar que está ambientada en un período histórico bastante interesante y original, que es el medievo, más concretamente la época Joseon en Corea, con todo y sus conflictos propios de la corona.  Un poquito después de la invasión de Japón contra Corea, por lo que en cuestiones históricas trata de ser lo más fiel posible (al menos las pocas que existen).

En esta segunda temporada siguen los puntos buenos de la primera: fotografía, puesta en escena, actuaciones y guión bien cuidado.  Y este último, a pesar de todo, tiene sus huecos bien marcados. Porque a pesar de todo, el desarrollo de “Kingdom” cae en el cliché de casi todos los medios que usan el género Z; que el humano es más peligroso que cualquier plaga.  Tal circunstancia se refleja con suma claridad en los personajes, donde a pesar de estar bien desarrollados, caen en el absurdo “blanco y negro”. Porque cuando el príncipe Chang (Ju Ji-Hoon) sale en pantalla es difícil no verlo como un Gary Stu (personaje perfecto en todo el sentido de la palabra y que no muere aunque esté cercano a ello).

Por otro lado está el tono de este temporada que dista mucho del terror que buscaba por momentos la anterior temporada.  El tono es más pausable y acentuado dando a momentos más dramáticos donde la narración no pierde tiempo en desarrollos innecesarios, haciendo que los giros argumentales no tarden en producirse.

Pero lo más interesante, es que sigue y mantiene (llevándolo a mejor nivel) sus conflictos políticos, los cuales no ocurren por el contexto apocalíptico como la mayoría de obras, sino que radica en ello, ya que es la misma necesidad de poder lo que hace que esto ocurra (no es spoiler).

A pesar de este pequeño inconveniente, “Kingdom” se convierte en una de las mejores series de zombies de los últimos años y es todo un soplo de aire fresco a un género que está muy utilizado y poco renovado.  Mención aparte a la interesante escena slow motion del capítulo 2×04 y al plano secuencia del 2×06.

Veredicto

Disfrutable serie de zombies que le da un giro interesante a la mitología de los zombies.  Todo esta bien cuidado, desde el vestuario y la ambientación. El guión peca de ligeros hoyos, pero no lo suficiente para enmarañar la experiencia.

7 / 10

Si nos hubieran dicho diez años atrás que el director Guy Ritchie, el mismo de “Snatch”, “Lock and Stock” o “RockNRolla” iba a estar al servicio de Disney con “Aladdin” no nos lo creeríamos.  No es que sean malas películas aquellas que hizo en ese mundo de Hollywood, pero sí es muy lejano de ese estilo desenfadado lleno de diálogos punzantes y de un humor negro que caracterizaba sus obras.  Ahora el director y guionista vuelve a sus aguas y de qué manera.

El montaje de este filme es sensacional, logrando que no nos perdamos entre los constantes retrocesos y avances que hace la trama para explicar detalles de un guión bien estructurado y que condensa el estilo de Ritchie, en cuanto a la narrativa que, a pesar de ser muy acelerada, da tiempo para digerir hasta lo más mínimo en su historia.  Donde debemos destacar un excelente elenco que ayuda con el peso de la película y lo que nos cuentan, siendo esto super interesante porque a pesar de la cantidad de personajes no nos permite confundirnos.

Matthew McConaughey, Colin Farrell y Hugh Grant destacan con un reparto impresionante en donde tenemos también a Charlie Hunnam, Henry Golding, Jeremy Strong, Eddie Marsan y Michelle Dockery, en donde cada uno aporta su chispa y le suma a la historia.

La verdad que lo hemos pasado bastante bien disfrutando el regreso de Guy Ritchie a este cine de mafiosos ingleses llenos de humor negro y de diálogos ácidos, como para tener que destacar los puntos negativos (que son pocos, pero no afecta el disfrute).

Veredicto

Una entretenida y muy divertida película que trae lo mejor del director Guy Ritchie después de tanto tiempo.  A pesar de que su historia no es original y en momentos previsible, no afecta para nada el divertido momento que brinda el filme.

7 / 10

Cecilia Kass recibe la noticia de que su ex esposo, un científico controlador y abusivo se ha suicidado y le ha dejado una parte de su fortuna.  Cecilia a partir de aquí comenzará a sentir que alguien le observa y está casi segura que su ex esposo no se ha suicidado, si no que ahora es invisible.

Con esta premisa tan sencilla y original, el director y guionista Leigh Whannell pretende conseguir que nos quedemos pegados a la butaca en sus dos horas de metraje.  ¿Lo consigue?

El director Whannell es un antiguo colaborador del director James Wan.  Juntos crearon la saga “Saw”, “Insidious” y en solitario (ojo aquí) dirigió, escribió y produjo “Upgrade”, película de ciencia ficción bastante interesante y que deja en evidencia el talento del director a la hora de dirigir actores, desarrollar personajes y situaciones y lo más interesante, dominio de los espacios, algo que aquí explota lo suficiente.  Con Elisabeth Moss (“Mad Men”, “The Handmaid Tale”) sosteniendo la película completa en sus hombros.

Y es que la actriz consigue unas interpretaciones de lujo, dando momentos soberbios presentando el miedo, la ansiedad y la confusión.  Porque el guión juega con la ambigüedad de lo que vemos y no vemos, como un paralelismo al acoso. Cecilia lo sufre y lo vive, pero es algo que solo ella siente y ve.  Es algo que le sigue a donde quiera que vaya.

Pero no solo refleja un paralelismo en la historia, también lo consigue en los elementos de la película para dejar la amenaza invisible no solo de forma literal.  Con una mansión fría, gris y llenas de cámaras, al frente de un acantilado donde las fuertes olas rompen y pueden dejar a cualquiera muerto en un descuido, para decirnos que el más mínimo descuido puede hacer que nuestro personaje muera en manos de su abusador.

Lamentablemente el pecado de la película son sus giros un tanto predecibles y que hacen que pierdan un poquito la fuerza de la historia.  Por suerte es un mal menor que no afecta lo suficiente para no disfrutarla. Mención aparte al soundtrack de Benjamin Wallfisch quien, con tonos electrónicos y distorsionados, explica las escenas que vemos en música.

Veredicto

Elisabeth Moss consigue llevar todo una película entera en sus hombros manteniendo momentos totalmente brillantes como la escena de la prisión o la escena final.  El director logra mantener el ritmo del filme a pesar de que el guión tenga ciertos agujeros y giros demasiado predecibles pero que por suerte no dañan la experiencia de toda la película.

7 / 10

La película tiene 30 minutos que ha iniciado y la fotografía de Edward Lanchman emula un esquema de colores combinados donde el azul y el gris destacan por encima de todo.  Como si el director quisiera decirnos que esta será una historia agridulce, y así mismo es. Solo una escena tiene la película donde se puede ver el sol. Solo una escena donde los protagonistas demuestran alegría.  Pero esto no es una película trágica, para el director es una historia trágica y quiere que también para nosotros.

Todd Haynes es el director, un viejo conocido que ganó fuerzas en un pequeño grupo gracias a “Velvet Goldmine” y luego en el público general con la nominada al Premio de la Academia (Oscar) “Carol” con Cate Blanchett y Rooney Mara.  Aquí, el director busca de Mark Ruffalo para hacer del abogado incansable Robert Bilott, quien descubre un oscuro secreto de una de las corporaciones más grande de Estados Unidos y arriesga todo para sacar la verdad a la luz.  Y debemos admitir que Ruffalo consigue una actuación muy sólida y formidable, porque al actor le va bien y se nota que se siente cómodo con estos personajes en donde tienen mayor peso el drama y los cambios gestores del cuerpo.  Lo mismo sucede con Tim Robbins, Bill Camp y hasta Bill Pullman, este último logrando una excelente conexión con el público cuando solo tiene 15 minutos que sale en pantalla. Una lastima que esto no se pueda decir de Anne Hathaway quien se le entrega dos escenas para su lucimiento, pero están tan mal dirigida que se sienten forzadas y fuera de tono, pero ojo, no está mal hecha.

La película inicia con el subtítulo “basado en hechos reales” para garantizar en la mente del espectador, de que todo lo que estamos viendo ha sucedido realmente, algo que le juega muy en contra, ya que el director entiende que por esta razón TODO lo que nos muestra en pantalla es relevante, algo que no es cierto.  ¿De qué nos sirve la escena donde la empresa escucha todas las pruebas recolectadas (una vez más) por Ruffalo y se van sin mediar palabras? (no es SPOILER porque sale en el tráiler).  Escenas donde podía cortarse y poner una descripción de lo sucedido o simplemente pasarlo por alto.

Un filme correcto, pero sin mucha imaginación en la puesta en escena, la cual, con unas buenas actuaciones, la excelente música del pianista brasileño Marcelo Zarvos, buena fotografía y un guión bien sólido de denuncia sociopolítico-judicial, se sostiene, pero sin el ritmo suficiente para entretenernos totalmente y con muchas escenas que sobran.

Veredicto

Película que está al servicio de las actuaciones y el guión, y que no termina de arrancar del todo por la dirección de Todd Haynes.  La hermosa fotografía agobia y da un aire desesperanzador más la hermosa banda sonora en pianos. Con una denuncia hacia los destructores del medio ambiente, la película resulta interesante pero no entretenida.

6 / 10

Las historias de narcos estan a la orden del dia.  Pero hay que admitir que la mayoría que son “basadas en hechos reales” terminan siendo regulares casi tirando a malas.  Por eso, el producto de Netflix que viene a manos Chris Brancato y otros más, es algo divertido e informativo.

Ojo, que la serie se toma ciertas licencias a favor de la espectacularidad y la diversión, pero al menos sabe mantener su vena histórica.  “Narcos: Mexico” tiene todo para funcionar: marcos de escenas bien representados, desarrollo de la historia bien narrados, actores y actrices norteamericanos y latinoamericanos que saben actuar y le dan cierto realismo a los personajes, caracterizaciones y localizaciones que buscan ser lo mas veridico posible y dialogos con la lengua materna de cada personaje (algo que en momentos falla).

Esta temporada opta irse para el espectáculo, dando más dosis de acción y suspenso para evitar los lentos desarrollos que tenia la temporada pasada.  Porque los creadores entienden que ya conocemos lo suficiente a los personajes siendo eso un error. Porque tenemos escenas en donde el personaje de Diego Luna actúa buscando la redención de su familia y amigos para luego tener un cambio drástico de personalidad y lo que es peor, el guión opta por diálogos vacíos en escenas donde podían ser más fuertes en espectacularidad y emoción.

Donde tenemos una escena en el que un personaje está en un momento de confusión emocional y busca un consejo de alguien cercano (quienes la han visto saben a qué capítulo nos referimos), el guión nos da unos diálogos insulsos y totalmente sin sentido.  Y esas cosas se repiten y se repiten y se repiten, incluyendo en la escena final con el agente de la DEA y Félix Gallardo, donde los más de 10 minutos de diálogos solo sirven gracias al brillante trabajo de Diego Luna (que todo sea dicho, ha tenido mejores momentos).

“Narcos: Mexico” Temporada 2 es divertida y muy informativa, pero la serie no tiene la fuerza que debería tener a diferencia de las primeras temporadas en Colombia.

Veredicto

El reparto, el apartado técnico y los escenarios son brillantez, pero el guión es una gran sombra que oscurece una excelente serie, pero por suerte no lo suficiente para pasar un mal rato.

6 / 10

Cuando leí que la crítica especializada ponía esta película al mismo nivel que “El Caballero Oscuro” de Christopher Nolan, sabía que algo no iba bien y al finalizar esto nos hemos dado cuenta de que estábamos en lo cierto.

Una buena idea que está mal desarrollada, así como pasó con “Suicide Squad” de David Ayer (que curiosamente es el productor ejecutivo y la película parece buscar por todos los medios emularla) en donde la idea central resultaba llamativa pero que al final fue un patinazo por parte de Warner Bros y DC.

Aquí lo más destacable es Margot Robbie como Harley Quinn y Ewan McGregor como Black Mask, quienes han sido las mejores opciones del cast y que tienen la mayor fuerza de la película desaprovechando a Mary Elizabeth Winstead.  Harley ya venía con un ligero desarrollo y Black Mask tiene sus luces aunque no hubiese estado mal algo de profundidad pero McGregor se desenvuelve aunque el personaje quede con faltas. ¿Y el resto? Pues están ahí. El equipo de “Birds of Prey” se forzó lo suficiente, pero en plan movimiento feminista logrando que el desarrollo sea muy débil.

El guión, si acaso podemos decir que tiene uno estructurado no daba para mucho (para ser exactos, no daba para un equipo, más bien para una película en solitario de Harley Quinn) y entre bromas tontas, acción desenfrenada y muchos colores puede parecer un despropósito, que, en honor a la verdad, parece hecho en los 90’s.  Y aunque tiene su dosis de acción y entretiene, busca ser tan “cool” que cansa.

Pues, ¿Es la mejor después de “El Caballero Oscuro”? Ni como chiste.  ¿Vale la pena? Para nada.

Hubiese sido mejor si la película fuese solo de Harley Quinn, donde ella rompe la cuarta pared (solo hay dos escenas que lo hace y muy mal hecho) y todo desde el punto de vista de ella.  De ser asi fuese más disfrutable y se le perdonan ciertas tonterías.

Veredicto

“Birds of Prey” es una película que entretiene, pero no funciona mas de ahí.  Se desaprovecha casi todos los aspectos técnicos y actorales, solo dejando espacio a Margot Robbie con su Harley Quinn y Ewan McGregor con su Black Mask.  Lo demás es insulso.

3 / 10

Sam Mendes es un director con una trayectoria muy peculiar, porque a pesar de tener grandes películas nunca ha sido un director que llevará personas en masas a las salas de cine.  Era así hasta “James Bond 007: Skyfall” la cual representó un lavado de cara al famoso agente británico y un cambio radical (pero sutil) a todo lo que se había visto del personaje y su universo.

Ahora el director ha vuelto con algo que ha llamado la atención de todo el mundo.  “1917” es una película “con un solo plano secuencia” y ponemos las comillas porque en realidad tiene uno que otro corte bien suave.  Esto es lo que hace grande a la película. Mendes nos sumerge en una guerra, creando situaciones y conflictos bien trabajados y con un apartado técnico de tal magnitud que hace de esta experiencia como una de las mejores.  Sin duda alguna no son una ni dos veces que una escena nos dejaba con la respiración entrecortada y sentir como si realmente estuviésemos ahí.

Pero lo más importante para nosotros (lo cual hemos mencionado muchas veces) es el guión de la película y en el caso de “1917” el guión decepciona.

La historia no va a ningún lado, y su única premisa es ir del punto A al punto B, y (aquí viene lo espinoso) con esa premisa (que no tiene profundidad) es una exageración la duración de la película, lo cual nos lleva a la conclusión de que todo eso es simplemente para el lucimiento técnico de la película, el cual es impecable.

Irónicamente el plano secuencia es lo que ha hecho que el guión se haga más difícil de tragar, porque donde pudo haber un mejor desarrollo, el plano secuencia lo limita, logrando un resultado totalmente irregular.

Veredicto

A pesar del excelente apartado técnico, logrando una fotografía impecable por parte de Deakins y con una dirección magistral en un plano secuencia, la película “1917” se queda corta con un guión demasiado simple y vacío que por momentos nos hace pensar en el tiempo que faltaba para acabar la película.

7 / 10

Nominada a 3 premios Oscars, la película de Jay Roach, director especializado en comedias, no logra ser lo suficientemente ácida, mordaz y fuerte que uno esperaba que fuese por un guión que se siente totalmente forzado.  La dirección buscando parecer un falso documental abruma y lo demás del apartado técnico no destaca lo suficiente para ser meritoria de elogios.

Comenzando con Margot Robbie quien hace un buen papel pero que para ser honestos se le nota más esfuerzo cuando hace de Harley Quinn.  Nicole Kidman no está nada mal pero tampoco se le saca provecho, siendo Charlize Theron quien sepa aprovechar mejor la situación (el guión le ayuda a ello) y destacar más que sus compañeras de reparto (en donde se desperdicia a una Kate McKinnon que tenía potencial para ser más que la sidekick de Robbie y una Allison Janey que ni les cuento).

Pero lo destacable es el maquillaje.  Y es que el equipo liderado por la japonesa Kazuhiro Tsuji brilla por la perfección.  Tsuji quien viene trabajando desde inicio de los 90’s logra que todos los involucrados sean lo más exactos a sus contrapartes reales.  Charlize Theron es Megyn Kelly y Nicole Kidman es Gretchen Carlson por mencionar dos casos.

Sin embargo el fallo grave, como mencionamos arriba está en su guión (y en parte de su dirección) quien limita todo un movimiento de valentía para denunciar este caso en una simple demanda por dinero (aunque la película se enfoque en decirnos que así fue al final de esta, nos hace creer desde el inicio que no es así) y deja en el aire otros puntos que hubiese sido más interesantes para tomar en cuenta (cómo afectó la presión social en este caso, como las víctimas sufren al ver que sus compañeros la victimizan discriminadamente, como la ambición de muchos es capaz de traicionar y hacerse de la vista gorda, entre otras).

Veredicto

“Bombshell” entretiene, pero no profundiza en nada respecto al caso que plantea y se queda en tierra de nadie.  Con buenas actuaciones (pero no memorables) y un maquillaje extraordinario, la película, lamentablemente, será olvidada rápidamente.

5 / 10

La primera temporada de “Sex Education” fue toda una revolución.  La primera temporada conquistó a muchos por su naturalidad en hablar temas relacionados con el placer sexual de los jóvenes y la salud sin tener mínima vergüenza y muy adaptada a estos tiempos.  Los personajes, las situaciones y todo lo que rodea a la serie de Netflix era un acierto. Y aun en sus pequeños errores que era no ir más allá de temas sexuales (y cuando lo intentaba fallaba) la serie no podía ser más placentera.

Por eso cuando se anunció la segunda temporada el reto era más grande.  ¿Podía la serie cumplir las expectativas o superarlas? Por suerte para todos, las cumple y mejora la experiencia.  Porque ahora todos (adultos y adolescentes) tienen algo que aprender.

Esta temporada tiene dos puntos demasiado buenos y que supieron aprovechar (y mejorar) con respecto a la temporada pasada.  El primero es aprovechar a los secundarios.

Sabemos que Otis es el personaje principal y la historia “gira” a su alrededor, pero los guionistas aprovechan para desarrollar con todo el lujo posible a los secundarios como son Eric, Maeve, Adam e incluso Jackson Aimee y hasta Jean, la madre de Otis.  Todos tienen sus momentos de brillo y desarrollo que los elevan a una mejoría tanto para la serie como para los personajes.

El otro punto es aprovechar para mencionar otros temas que no sean los sexuales.  Temas tan importantes como el miedo al rechazo, las molestias después de una ruptura o simplemente el desahogo ante las frustraciones, son los temas que la serie maneja de una forma muy bien desarrollada.

Es de agradecer el enfoque femenino que presenta en unos cuantos capítulos (siendo el número siete el mejor de todos).

A la serie le falta mucho por recorrer.  Más riesgos que tomar y más énfasis en otros personajes igual de interesantes, pero, en resumidas cuentas, esta temporada dos funciona y es un entretenimiento asegurado.

Veredicto

Netflix al igual que el año pasado sorprende con esta serie que no tiene pelos en la lengua y expone todo lo relacionado a sexualidad se refiere de una manera muy interesante.  Los personajes son divertidos y están bien desarrollados, y la amistad de Otis y Eric sigue siendo una de las mejores amistades de series actuales.

7 / 10