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Al igual que su primera parte, en esta secuela llamada “The Devil Wears Prada 2”, la moda y el glamour son básicamente lo que más destaca.

Y es que, en esta ocasión, la película, dirigida una vez más por David Frankel y con un guion, otra vez, de Aline Brosh McKenna, trata de darle un giro radical y orientarlo más a la novela de Lauren Weisberger y no a la adaptación que se hizo de la misma. De entrada, creo que es una de las cosas más interesantes que tiene el filme, y es que el guion toma lo mejor de los dos libros (sí, hay dos libros) y, sin querer separarse de su esencia, lo adapta para así poder hacer no solo una comedia dramática sobre la moda, sino que toca otros temas mucho más contemporáneos, como la desaparición de la prensa escrita y cómo los reporteros prefieren buscar clickbait antes que dar una buena noticia.

“The Devil Wears Prada 2” hace un envoltorio sobre la moda para realmente criticar la sociedad consumista y el periodismo vacío de hoy en día. Es algo tan inesperado que, cuando lo tienes de frente, no puedes creer que vaya por ese camino y no es hasta que termina que te das cuenta de que, en realidad, es algo tan inteligente que agradeces que alguien haya hecho un guion sobre esto. Porque la película de Frankel podía irse a lo seguro sin ningún problema e iba a vender, y probablemente funcionaría con un drama cómico sobre la moda, mucha ropa de diseñador y todo lo que la anterior traía, pero no: decide por momentos hacer una revisión de sí misma e incluso una mirada retrospectiva a la primera película.

Luego está el segundo punto, con el cual también hace que la experiencia sea gratificante: TODOS volvieron. Y cuando digo todos, no solo me refiero a guionista, director y actores, sino también al encargado de la fotografía, que es Florian Ballhaus, y con el cual estamos viendo una réplica de la primera, pero mucho más madura. También vuelve Theodore Shapiro en la música y, de nuevo, SE SIENTE QUE ESTAMOS VIENDO LA PRIMERA PERO MEJORADA. Es increíble. De verdad que es muy placentero, y más cuando empiezas a ver a los actores que estaban en la primera, el decorado y todo. O sea, es una increíble sensación de estar en el mismo lugar, pero con experiencia. Esta sensación hace que el espectador que vio la primera en su momento se sienta identificado, pero al mismo tiempo, como toca otros temas y con otras perspectivas, hace que el espectador nuevo también pueda adentrarse. Una jugada muy inteligente y maravillosa que garantizará que la película, a partir de su estreno, sea una de las más vistas y vendidas de este año. Casi seguro de ello.

The Devil Wears Prada 2

En actuaciones yo no tengo que decir nada. Todos vuelven, menos Adrian Grenier y Simon Baker, y algún que otro secundario que, a mi entender, no aportaba nada a la historia. Esta vez tenemos a un Justin Theroux que cumple, Kenneth Branagh que también cumple, Lady Gaga que no es tan excéntrica como estuvo en “House of Gucci” (terrible), pero si debo quedarme con algún personaje nuevo, pues sería Lucy Liu, ya que realmente se siente fresco y diferente. Luego está el cuarteto principal de Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci, que hacen un trabajo impecable, principalmente Streep y Tucci.

Al final del día, “The Devil Wears Prada 2” es una excelente película que celebra la primera entrega, regala guiños a los fans de aquella, pero sienta las bases para las nuevas generaciones. Pero además de todo eso, es un filme inteligente que aprovecha sus virtudes para no solo hacer una comedia dramática entretenida, sino también para hacer una crítica mordaz a la sociedad actual sin necesidad de sentirse fuera de lugar.

Veredicto

Ofrece a los fans lo que quieren, pero también tiene algo de cerebro detrás.

7 / 10

La marca Gucci es reconocida y admirada alrededor del mundo y su fundador, Guccio Gucci, abrió su primera tienda de marroquinería de la más alta calidad en Florencia Italia, hace exactamente 100 años y es así como inicia el imperio de la casa de modas Gucci y el que inspira el filme cinematográfico “La Casa Gucci”, un drama de escándalos, lujos y misterio, que rodea la muerte de un miembro de la familia.

La película que se estrena en los cines del país el próximo jueves 25 de noviembre se presento gracias al grupo Caribbean Cinemas en una función especial para influencers de moda, críticos de cine y amigos de la prensa en Caribbean Cinemas de Silversun Gallery.

“La Casa Gucci” gira en torno al asesinato del nieto del fundador del imperio de modas en 1995, Maurizio Gucci, el cual apareció asesinado por orden de su exmujer Patrizia Reggiani, conocida como la viuda negra de Italia. el filme es una adaptación del libro que lleva el mismo nombre “The House Of Gucci”.

La película dirigida por Ridle Scot con un guion adaptado por Becky Johnston y Roberto Betivegna tuvo sus días de rodaje durante la cuarentena, pero esto no impidió que el lujo estuviera presente en cada locación donde esta se rodó, entre las cuales se incluyen Roma, Milan, Nueva York y Los Alpes, aunque en realidad la mayor parte de la película se rodó en la capital italiana y sus alrededores, con interiores en el famoso estudio Cinecittá.

Para “La Casa Gucci” el elenco que le da vida a los personajes no se quedó atrás en cuanto a lujos se refiere, es por ello que los productores y su director conformaron un cast de primera con Lady Gaga como protagonista y Adam Driver, Jared Leto, Jeremy Irons, Jack Huston, con Salma Hayek y Al Pacino como parte del cast principal.

Ridley Scott vuelve a traernos un filme basado en algún hecho histórico de la vida real, y este año por partida doble.  Hace unos meses con “El Ultimo Duelo” y ahora con “House of Gucci”, la cual narra el asesinato de Maurizio Gucci en 1995 por orden de su ex mujer, Patrizia Reggiani.

El filme se enfoca más que nada en la relación de Maurizio y Patrizia, y los elementos que desencadenaron el fatídico final de aquel empresario, dando dos horas en donde se pierde poco el interés, y que se apoya en cortes rápidos, humor absurdo y una buena edición para mantener la atención del espectador.  En cuanto a su guión también se le concede algunas licencias (ya Tom Ford ha tenido algunas quejas) pero es de agradecer y comprensible, ya que estamos ante una historia que inicia a finales de los años 70 ́s y termina a inicios de los 90 ́s.

El director cuenta esta historia con un tono de sátira, optando por el exceso y la caricatura, recreándose en los aspectos grotescos, retratando a los protagonistas como a tipos despreciables, egocéntricos y, principalmente, torpes.  Por eso una de las mayores fuerzas del filme están en las actuaciones.  Todos, absolutamente TODOS destacan.  Lady Gaga como Patrizia está impresionante con todo su tono italiano, mientras que Adam Driver logra conectar desde la primera escena, imprimiendo un personaje muy humano aunque estamos claros que no explotaron todo su potencial.  Y ni hablar de Al Pacino o Jared Leto, quien este último sorprenderá a muchos.  Gracias a esto, Scott se desenvuelve con maestría y consigue contar una historia lenta, sin aparentemente ritmo pero con estilo.

Muy acertada la fotografía de Dariusz Wolski, que mezcla el brillo con una apariencia de época desvaída para lograr un efecto decadente.  Constantemente se siente estar en un ambiente rico, poderoso y lleno de glamour (como debe ser el mundo de la moda) pero con cierta decadencia como si todo eso fuese anticuado o estuviésemos ante un bello retrato pero sucio.  Fabuloso diseño de vestuario y producción de época.  Totalmente impecable y a quien más le brilla este aspecto es a Lady Gaga y Jared Leto, quienes son los personajes que más aprovechan estos tecnicismos.

Su pecado está en el guión, poco estructurado y momentos de la dirección que Scott nos regala sin sentido.  ¿Cómo Patrizia hace su primer viaje a Nueva York sin que su marido sospeche? ¿La idea del asesinato como llego a la mente de Patrizia y como se desarrollo? ¿Un día dijo que hay que matarlo y sencillamente alguien le busco los asesinos? Scott nos hubiese dado más detalles en responder esas preguntas y no en una escena de un padre y su hijo buscando un vehículo en el parqueo.

En definitiva, “House of Gucci” es una película con una puesta en escena bastante soberbia y con unas actuaciones para enmarcar, pero que peca un poco en su argumento y su desarrollo.

Veredicto

Ridley Scott nos trae un drama criminal bastante entretenido al cual si se le exige puede caerse a pedazos, pero por suerte, el director sabe llevarlo con solvencia para hacer que las más de dos horas que dura sean entretenidas.

7 / 10