Julia Ducournau debutó en el 2016 con la película “Raw”, la cual fue una sorpresa para todos.  Ahora en el 2021 la directora se abre camino y con mucha fuerza estrenando “Titane”, una película que no deja indiferente a nadie.

Y para nosotros hay algo extraño en este filme, porque nos recuerda a ese cine de Cronenberg en los 90´s.  Un cine transgresor, pero que a día de hoy es obsoleto, por lo que nos quedamos muchas veces con la duda de si se estaba haciendo adrede, o si realmente “Titane” está siendo demasiado sobrevalorada.

Alexia es una joven que sufrió un accidente en su niñez y esto le llevó a odiar a su padre y mantener una ira constante.  Cuando es buscada por la policía por unos delitos, decide presentarse hacia una familia que anda buscando a su hijo desaparecido hace varios años, haciéndose pasar por este.

Una de las mayores bazas de la dirección de Ducournau es que aparte de no sobrecargar al espectador con información, hace de la sutilidad la clave de la narración. Inútil de subrayar, de hacer que los actores recitan líneas para aquello que ya se ve, Ducournau se posiciona contra el guión literario como anti cinematográfico y pone a la imagen como principal conductora.  Gracias por esto.  Un plano nos da la información necesaria y no necesitamos personajes que nos la estén diciendo.  Aunque existen momentos en que la directora nos abandona a nuestra suerte, de forma consciente para que podamos sentir lo que siente su personaje principal.  Confusión y busca respuestas rápidas, donde es difícil encontrarlas.

Visualmente tiene momentos en los que nos debatiremos si mirar o apartar la mirada, pero al final ese espectáculo, entendemos que debe ir en alguna dirección; «Titane» no sabes donde quiere llevarte en ningún momento, y esto, si no es algo que la directora haya planificado.

Sobre el peso del film en cuanto a actuación nada que objetar, tanto el personaje de Alexia como el que interpreta Dominique Frot no hay pegas. Ambos juguetes rotos son hipnóticos y aguantan toda la trama absurda, extraña y bizarra.

Al final, el filme es cine hecho y derecho que a pesar de andar perdido, no se siente que hayas perdido el tiempo.  Flojea la dirección por momentos, principalmente en su tercer acto pero es lo suficientemente poderosa para mantenernos atrapados en su mundo.

Veredicto

Titane es un extraño viaje hacia una locura bizarra pero hipnótica.  Bien estructurada, bien cuidada y muy limpia, a pesar de contar momentos sucios y llenos de gore, y que en el fondo de su interpretación funciona aunque tenga sus fallas.

Cada director tiene su propio estilo, unos más notables que otros.  Quentin Tarantino, M. Night Shyamalan o James Wan, que tienen un estilo propio y bastante identificable.  El director texano Wes Anderson no se queda atrás, y con “La Crónica Francesa” lo ha demostrado.

Su estética es inconfundible; planos perfectamente simétricos y medidos al milímetro, paleta de colores predominantes pero suaves, y personajes extravagantes y únicos.

Sin embargo, a pesar de todo esto, esta es la película más distinta del director.  La estructura del filme motiva a una narración fragmentada, en la que el enorme elenco no coincide nunca con los demás, por cuestiones de espacio-tiempo.  Porque el hilo se desarrolla a la manera de un periodico, donde cada parte está dividida en diferentes secciones explicada por sus reporteros.

Por eso decir de que trata en realidad “La Crónica Francesa” es bastante difícil, porque si bien lo que hemos escrito puede ser un resumen, no es ni de lo que trata el filme, algo que para bien o para mal, es bastante pesado de digerir, tanto por la cantidad de información que se nos presenta como por la cantidad de personajes que desfilan en pantalla.  Tilda Swinton, Bill Murray, Benicio del Toro, Adrien Brody, Owen Wilson, Jeffrey Wright, Elisabeth Moss, Willem Dafoe, Edward Norton, Bob Balaban, Léa Seydoux, Frances McDormand, Timothée Chalamet y la lista de actores sigue y sigue.

Pero ojo, no es que estemos ante una película mala.  Al contrario, son pocas las cosas que se le puede reclamar o en su defecto, son tan diminutas que no dañan la experiencia.  Sin duda, es la película más teatral de todas las realizadas hasta ahora y, al mismo tiempo, la más pictórica. Nos encanta como esos grupos de personajes uniformados aparecen colocados como si esperase ser retratados u observados con detenimiento.  Dan ganas de parar la secuencia y ponerse a mirar con atención. 

Nos gusta el cine de Wes Anderson por los temas que trata. Tiene una mirada atenta para la amistad y la familia, la camaradería, el amor o el odio, temas que aborda de manera inocente, casi ingenua, pero que carga de profundidad.  Sus filmes están llenos de sentimiento y humanidad, siendo casi infantil el tratamiento que hace de la vida de los personajes. La muerte, tan presente en su filmografía, aparece, sin el peso abrumador que le concede la sociedad hipermoderna actual, que, al no poder hacerse cargo del mismo, prefiere ocultarla. Wes la muestra. Está ahí, de cuerpo presente, acompañándonos como un acontecimiento más de la vida. Algunos personajes entrañables mueren y podemos llorarlos mientras comemos tarta. Eso es muy de agradecer en los tiempos que corren. 

Puede que sí, que no sea especialmente la mejor y que cueste aguantar su metraje. Pero, qué más da. Su cine es tan hermoso, tan vital y está tan en contra, a nuestro juicio, que merece ser alabado.

Veredicto

La idea no es otra que pintar desde fuera lo que hay dentro. Y en este juego de paisajes que emocionan, de geometrías apasionadas, lo importante es lo que se ve, la forma, lo superficial.

8 / 10

Con Netflix nunca se sabe cuando se trata de adaptaciones.  Puede ser que nos entreguen algo Umbrella Academy o pueden entregarnos algo soso como Enola Holmes.

Sweet Tooth, o como está en español “El Niño Siervo”, es una adaptación de un cómic de DC Vertigo, que narra un mundo después de un cataclismo, donde unos niños empezaron a nacer mitad humanos y mitad animales.  Gus, un niño mitad ciervo y humano, se une a un solitario cazador que anda en búsqueda de respuestas.

Sinceramente teníamos dudas de ver esto, a pesar de que el trailer nos gusto y las críticas cosechadas eran positivas, pero el poco tiempo que tenemos y el miedo a perder tiempo, nos mantuvieron un poco alejados…hasta ahora, y agradecimos estamos.

La aventura y sus personajes emocionan y están tan bien desarrollados que se vuelven entrañables desde sus primeros minutos.  Pero lo interesante es que a pesar de todo eso, la serie mantiene la crueldad necesaria para sentir que los personajes viven en extrema amenaza, como este mundo brinda.

Y es que cuesta encontrar esperanza y positividad en producciones de esta índole, siendo la que nos ocupa un relato cargado de buenas intenciones y optimismo, en lo que es una sabia combinación de cuento con moraleja y fantasía postapocalíptica que invita a la reflexión. También es un acierto que la serie se aleje de la moda de episodios de una hora (maldita moda…), durando algunos menos de cuarenta minutos (una delicia) y presentando ocho capítulos que dan lo justo y necesario, dejando con ganas de más, como debe ser.

Sweet Tooth

Sin embargo, no todo funciona en Sweet Tooth, debido a una subtrama (la del médico) que no acaba de cuajar del todo. Nada que reprochar a la aventura principal, siendo pura magia y entretenimiento del que ya no se hace (hay cierto encanto del cine de los 80 y los 90), o a la historia de la cuidadora del Zoo (atención a la estupenda presentación del personaje), pero la del médico y su esposa no acaba de funcionar. Quizás el problema sea que los personajes no transmiten, o que estas partes parezcan de otra serie que poco o nada tiene que ver con la premisa principal (por mucho que aborde el tema del virus de primera mano), perdiéndose el interés cuando los grandes protagonistas no hacen acto de presencia. Obviamente, todo tiene un sentido y todas las piezas acaban encajando, pero esa trama no engancha ni está a la altura de las otras dos. No obstante, tampoco es nada demasiado relevante ni que empañe el conjunto final, pero sí impide que la propuesta acabe siendo todavía más redonda.

Y bueno, qué decir de los maravillosos personajes, empezando por Gus (el niño ciervo), siendo un protagonista entrañable y al que se le coge cariño desde el minuto uno, en especial gracias a la asombrosa actuación de un Christian Convery en estado de gracia, siendo el corazón de la historia. Le auguro un gran futuro, y espero que Hollywood no lo desaproveche como a tantas otras prometedoras estrellas. Y hablando de sorpresas, Nonso Anozie (Juego de Tronos) está impecable como Tommy Jeepers totalmente entregado a su papel y siendo el contrapunto perfecto de la inocencia del personaje principal, cumpliendo el rol de compañero de aventuras rudo, incorregible y, finalmente, bonachón. Y hay una tercera en discordia, ya que Stefania LaVie Owen también encandila con su Oso.

Sweet Tooth

Técnicamente la serie cumple con creces, con una ambientación y fotografía fabulosas, notándose el cariño que le han dedicado sus responsables a la producción, aunque los efectos especiales pequen en ciertos momentos de rudimentarios. Destacar también la estupenda banda sonora, otorgando todavía más epicidad al conjunto, siendo una partitura que casa a la perfección con las intenciones del relato y que conmueve.

En conclusión, Sweet Tooth es una serie más que notable y recomendable, siendo una interesante fábula con mensaje (el virus o la crueldad del ser humano), que emociona y deja con ganas de más, gracias a unos personajes que se quedan grabados, un reparto a la altura de los papeles que les ha tocado interpretar, una historia que engancha.

Veredicto

Emocional y geográficamente, es una serie con un verdadero alcance épico y se gana las risas y las lágrimas ocasionales que saca del espectador gracias a una dulzura real e incuestionable.

Seremos honestos: a nosotros nos ha gustado.  “The Harder They Fall” (Más Dura Será la Caída) es un western bastante entretenido y que no se toma tan enserio que se nos hace ameno.

Claro, como buen western moderno toma muchas referencias a clásicos: “The Man Who Shot Liberty Valance”, “Unforgiven” “The Good, The Bad and The Ugly” y otros de Sergio Leone, mezclado con mucho del estilo acelerado y sangriento de Quentin Tarantino.

«The Harder They Fall» es dirigida por Jaymes Samuel, y esto es puro entretenimiento.  Es lo que un blockbuster debe ser.  Una historia sencilla de venganza y una lucha entre bandas rivales.  Incluso, no muy bien el filme lleva sus 20 minutos y ya deduces como acabará, pero ¿acaso importa? Claro que no, porque la diversión está asegurada.

Eso sí, en las actuaciones, se nota que los actores lo pasaron bomba, igual que nosotros.  Zazie Beetz está genial, Idris Elba destaca muchísimo, Delroy Lindo no está nada mal, Regina King todo una diosa.  Pero quienes tienen un gran futuro, y esperamos seguir viéndolos y nos encanta el registro actoral que van llevando, son Jonathan Majors LaKeith Stanfield.  Los dos logran transmitir emociones con pocos gestos y palabras.

La dirección es otro síntoma de estar en un blockbuster entretenido, cuando el director sabe que mostrar y cómo mostrarlo.  Nos elimina las largas caminatas a caballo y conversaciones absurdas para llevarnos directo a la acción.  Incluso en momentos como el ya mencionado, el director se las arregla para hacerlo de la forma más dinámica posible.  Sin contar alguno que otro juego de cámara interesante que tenga la película, como la escena de la culata de la pistola cuando el personaje de Idris Elba está peleando al salir de prisión.

La propuesta de Samuel, termina siendo efectiva y también efectista. Esto debido a que la película mantiene un ritmo constante que como espectador no permite que te desconectes de ella. Puede ser que tenga sus momentos más bajos y claro que los tienes, no termina de ser una película redonda, sin embargo, su reparto está tan espectacularmente acertado que te cautivas y diviertes con ellos.

Al final, «The Harder They Fall» es una apuesta por parte de Netflix bastante satisfactoria. Un entrenamiento absoluto para los que gozan del género y también los que buscan una película agradable de ver y pasarla bien. Un explosivo western que se alimenta de los clásicos de Sergio Leone y la dinámica de Tarantino. Samuel no es Quentin, de todas maneras, se permite brindar una película con todo su sello tanto visualmente como musicalmente para que como espectadores nos divirtamos tras la pantalla.

Veredicto

Es un western divertido y lleno de acción.  No estamos en la época en que este género era un boom, pero se agradecen los elementos y las referencias, además de un reparto muy dinámico que hace que la película pase volando.

7 / 10

A estas alturas quien espere que Doom Patrol sea una serie “seria”, está perdiendo el tiempo y de muy mala manera.

Por si todavía alguien no la ha visto, pues explicamos: basados en los personajes creados para los cómics de DC por Arnold Drake y Bob Haney, estos narran las aventuras de un grupo disfuncional a cargo del loco doctor Niles Caulder.  Estos estarán constantemente rememorando las circunstancias que les llevaron a obtener estas “habilidades” sobrehumanas que tienen y no saben controlar mientras se desfila un sin número de personajes de los más variopintos.  Desde un hombre con cara de reloj, pasando por un tipo con poderes de hacer eyacular a cualquier persona (sin distinción sexual) hasta pasar por unos niños muertos que son detectives.

Doom Patrol

Como explicamos el año pasado en nuestra reseña de Doom Patrol Temporada 2, para esta serie hay que dejarse llevar.  No basta con ir de crítico serio ya que las absurdas situaciones están por doquier.  Y eso es su encanto; situaciones absurdas, personajes absurdos y un humor negrísimo.  Porque tampoco sirve si buscas una serie de héroes salvando el día.

Esta patrulla no es de esos que van por ahí tratando de salvar al mundo, ya que ellos mismos no saben ni como se salvarán.  E incluso, la serie crítica y se burla constantemente de esos héroes con el personaje de Cyborg, el cual entiende que su situación lo ha llevado a tener estas habilidades especiales para poder salvar el día cuando en realidad es todo lo contrario.

Es actuaciones pues todo bastante correcto, destacando a Diane Guerrero como Crazy Jane, April Bowlby como Elastigirl y la incorporación de Michelle Gomez como Madame Rouge, quienes son por mucho las mejores.

Doom Patrol

¿El guion? Pues que se puede decir.  Es interesante las situaciones que se meten sus personajes, pero lo interesante y que hace que funcione es el desarrollo que sabe darle tanto a ellos como a la historia.  Elastigirl no es la misma que estamos viendo desde el capítulo uno, y al final de esta temporada (tercera), no es ni la misma con la que iniciamos, lo que quiere decir que el desarrollo funciona y así sucede con todos.

Las historias son una locura.  Solo con decirles que hay una escena donde luchan con unas nalgas con dientes de la forma más cutre posible pero, ahí está su gracia, en que sea así como la misma serie siempre ha sido tanto en comics como en pantalla.  Efectos un poco fuera de tono y situaciones abismalmente locas.

Al final la serie suma una nueva temporada bastante interesante y que abre nuevos caminos a recorrer y que con mucho gusto, los acompañaremos.

Veredicto

El gran reparto y sus guionistas saben como lidiar con esta locura y llevan el barco a buen puerto a pesar de las situaciones.  Sigue desarrollando sus personajes con capas que nunca pensamos ver en una serie pero sin tomarse tan en serio como algunos quisieran.

8 / 10

Después de la increíble “Vengadores: Endgame”, para muchos el Universo Cinematográfico de Marvel (UCM) ha estado sin un rumbo fijo.  Los Eternals llegan para darle un punto a favor de los que piensan que ya esto anda sin rumbo.

En un género, como es el de superhéroes, donde día a día tenemos más y más producciones, es difícil, principalmente para Marvel, salir del cascarón donde los chistes y los colores, son parte de su identidad.  Originalidad no existe, pero es cierto que el público pide ver algo más refrescante.  Por esa razón “Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos” se sintió un poco “diferente”, porque nos sacaba totalmente del arquetipo de personaje que Marvel nos tiene acostumbrados.

Tampoco es que el género de cómics sea solo humor y acción.  Tiene para todo público, como es el caso de “Joker”, que contra todo pronóstico, se convirtió en una de las películas de orígenes más rentables y famosas del 2019.

Es por esa razón que Marvel apostó por Chloé Zhao para esta entrega.  La directora que tiene bajo sus brazos “Nomadland” y “The Rider”, ha logrado una película llena de hermosos paisajes, personajes carismáticos, el elenco de superhéroes más inclusivos y dinámicos hasta la fecha, y una puesta en escena reposada, pero con la gravísima falta de un guión que no se puede sostener.

Iniciando con un desarrollo penoso, porque los guionistas y la directora, se dan la tarea tratar de darles estructuras, a más de 6 personajes distintos, donde vemos sus dolores, sus alegrías, e incluso sus miedos, todo con escenas introductorias, flashbacks y diálogos un tanto insípidos, para culminar con que algunos de estos personajes no son relevantes ni en la trama ni en su universo (el UCM).  Esto hace que tengamos momentos que no aportan en el filme, pero tampoco ayudan a empatizar con ellos.

Mientras que en los Vengadores, cada uno además de tener su propia película donde se desarrollaban, todos eran igual de especiales para la trama poder continuar.  Dígase, que sin Hulk, tal vez Loki hubiese ganado, pero sin Thor, Hulk no hubiese aparecido.  Esto no sucede aquí.

Por otro lado tenemos el componente guión en la historia.  ¿Por qué seguimos viendo personajes antiguos que nunca hicieron acto de presencia en momentos claves cuando la tierra y el universo estaban en peligro? La historia está llena de lagunas dentro de su propio universo que es imposible conectar.  Quiere ser independiente de todas, pero al mismo tiempo no puede ser independiente.  Entonces, ¿para qué nos importa la historia de estos tipos? ¿Por qué deberíamos admirar, o al menos interesarnos por unos personajes que pasan mayor parte del tiempo escondidos?

El filme sacrifica dinamismo y la gracia de sus superhéroes, para cambiarlos por escenas donde estos celestiales hablan y hablan, ofreciendo lecciones de ética y moralidad, a un público que falta de adoctrinamiento.  Largas escenas donde hablan de la especialidad del humano, como el amor, la familia y otras cualidades que se hacen aburridas y vacías.

Los Eternals no pueden ni sostener una simple escena de pelea interesante, donde el momento de lucha y clímax pasa tan frío, que casi pensábamos que era una escena de pelea con un villano de turno, por la falta de epica.

Al final Los Eternals es un filme que no termina de arrancar y lo que es peor, es que tiene los elementos para ello.  Lamentablemente es una de las más flojas de Marvel y que deja en evidencia que sin su fórmula no son capaces de sostenerse.

Veredicto

Eternals es un desaprovechamiento para ampliar el UCM (Universo Cinematográfico de Marvel) y un intento fallido de querer irse por una vía menos cómica, que por lo visto, ellos no manejan del todo.  Se puede ver, pero no esperando que sea lo que nos tienen acostumbrados.

5 / 10

Todo artista necesita la complicidad del que consume su arte (aunque en algunos casos más que en otros) esto es una regla universal. 

En el cine todas esas imágenes en movimiento tienen el poder de contar un montón de historias escondidas, capa tras capa de luces y sombras que a veces al publico le tomará varias visitas de vuelta a esa película para ir descubriendo esas historias secundarias que complementan esa historia principal.

Antlers

Esta cinta hace su aporte en el género de horror, un género bien saturado (bueno si, pero que genero no lo está) utilizando algunos elementos clásicos del cine de horror americano: una pequeña ciudad cuasi rural, un clima frío y nublado, tradiciones sobrenaturales de los nativos norteamericanos, etc.  Como ingredientes de la receta de un plato típico de una región, que agrega un ingrediente foráneo que sobresale entre todos: la pizca de Guillermo del Toro.

Así nos lleva el director de este filme a explorar la tragedia del personaje principal mientras nos lleva y nos trae a la tragedia de un personaje secundario  que ingenuamente cree que sus traumas son los mismos del personaje principal sin tener idea de las consecuencias que trae a su vida al intentar ayudarlo. Pero este último personaje está condenado a hacer todo esto para así desentrañar la historia que hace bien en esconder la amenaza causando así incrementar la ansiedad en el espectador, el cual espera que algo pase.

Y cuando viene a pasar algo nos quedamos como «¿Y eso era?» . Entre flashbacks y apariciones de caracteres de tercera categoría en importancia la historia el filme llega a su clímax con la confrontación final con la amenaza, de la cual apenas nos cuentan un supuesto inicio y desarrollo, solo dejando un pequeño despojo para una secuela o quizás invocando aquel dicho de que la yerba mala nunca muere.

El equipo técnico cumple su cometido preparando la atmósfera al director y a los actores, pero la película no te atrapa, no hace que tu butaca se vuelva de alfileres, tan solo uno que otro jump scare. La película transcurre mientras tu mente comienza a divagar intentando calcular que tiempo falta o si mejor deberías estar revisando tus redes sociales.

Veredicto

Veredicto: No hay una motivación clara del origen de aquello a lo que se supone debemos temerle, la excusa de como va creciendo la amenaza es muy simple. En fin, este filme solo funciona si tienes una novia asustadiza a la que quieras tener encima de ti toda la noche.

Hablar de “Dune” es hablar de una de las grandes obras literarias de ciencia ficción, y que Hollywood ha querido llevar desde hace años.

Rápidamente: en 1984 se estrena una versión de Dune, dirigida por David Lynch.  Un total desastre en todo el sentido de la palabra, convertido a día de hoy en cine de culto y de mal gusto.  Por otro lado Alejandro Jodorowsky trató de hacer realidad una versión “mejor” de esta película, pero le fue imposible.  Años pasaron y desde los 90´s Hollywood ha estado buscando alguien que le haga frente a este proyecto.  Y ya lo ha encontrado.

El «Dune» de Denis Villeneuve es un blockbuster bien hecho.  Es de agradecer ver un proyecto de esta magnitud en algo que no sea cómics o una secuela/precuela de algún filme de antaño con un gran fandom.

Primero queremos aclarar que la puesta en escena es impresionante, todo acompañado de unos efectos muy bien cuidados.  Planos hermosos de los mundos, el desierto, las ciudades o incluso los soldados.  Todo está bien cuidado.  La fotografía Greig Fraser, quien ha trabajo en “Star Wars: Rogue One”, y ya sabe cómo darle a cada mundo, ciudad o simplemente planeta, su tono especial.

Por otro lado, el cast.  Pero no es que hablamos de un cast cualquiera.  Hablamos de un cast tremendo en calidad.  Con todo respeto, pero Villeneuve ha sido ha tenido las pelotas con hacerse de un cast de lujo donde la mitad son secundarios.  Todos están correctos, todos destacan y todos están perfectos.  Tal vez le podemos reprochar al director que no haya sacado mejor partida con Zendaya, y que se la pase posando como si estuviese en un anuncio de perfumes, pero en dado caso, esperamos que en la 2da parte podamos ver más de ella y un mejor desarrollo.

Y no podemos dejar fuera la música de Hans Zimmer, para concluir con lo técnico, donde juega mucho con los instrumentos, pasando desde mezclas electrónicas con música sacra, hasta cantos gregorianos con percusiones.  Cuánto nos alegramos que Zimmer haya querido volver a trabajar con Denis, y le haya rechazado a Nolan con Tenet, porque no sabemos quién podría llevar un trabajo como este.

¿Entonces, dónde está la espina? Quienes nos han leído varias veces, saben que le damos mucha, pero mucha prioridad a los guiones.  Y si bien es cierto que el trabajo de Villeneuve, Jon Spaihts y Eric Roth (ganador de varios premios), es de admirar porque llevar una novela como esta a la pantalla no es facil, tambien debemos admitir que es exageradamente e innecesariamente “compleja” y ojo a las comillas.

El guión está lleno de diálogos insulsos, donde la conversación, aunque se entiende, busca ser “profunda”, pero también es engañosa en su desarrollo.  Sabemos de antemano que el guión se enfoca en el personaje de Paul Atreides (interpretado por Timothée Chalamet), pero lo desarrolla a medias. Es un personaje que está escrito de una forma tan fría, que es difícil empatizar con él y con otros.  Solo Jason Momoa logra cierta empatía, y es por su forma ya conocida de actuar.

También nos molesta mucho, que Villeneuve carezca de epicidad y momentos donde sí podían ser épicos, pasan sin pena ni gloria.  Dicho esto, no queremos que crean que es mala, porque NO LO ES.  Es una película grandiosa que merece verse en cines o en su defecto, en una buena pantalla con buen sonido.

Veredicto

Es lo que es; una película de ciencia ficción como se debe hacer.  Un buen cast, buena puesta en escena y una muy buena banda sonora, que hace juego con la dirección de Denis Villeneuve, pero luego del hype la película padece de una falta de epicidad y un exceso de todo. Apenas hay secuencias que se queden en la memoria.

Seamos honestos: cuando usted decide ir a ver algo como “Halloween Kills» (o cualquier tipo de slasher) lo último que espera es tener coherencia y un guión sólido.  Esta no es la excepción.

Por si alguien no lo entiende, le vamos a poner en contexto.  En 1978 salió la primera película de “Halloween” contando la historia de Mike Myers, un asesino en serie y Laurie, interpretada por Jamie Lee Curtis.  Todo un éxito que abriría el género slasher, catapultará a Curtis en la actuación y John Carpenter tendría otro éxito en su carrera.Halloween Kills

Como era usual en el género del terror, la película ha contado con numerosas secuelas, unas malas y otras buenas.  En el 2018 se decide hacer una secuela directa de aquella película del 78, trayendo de vuelta a la actriz original y producida por John Carpenter.  Se contrata a David Gordon Green en la dirección, y se logra en el 2018 una secuela digna y bastante entretenida que cumple con lo que es el filme original y que dicho sea de paso, evoluciona.

Hoy vuelve con una secuela directa de aquella secuela directa que vimos, y en honor a la verdad, pues es muy entretenida.

Primero debemos resaltar el hecho de que, por fin se nos dice de manera oficial que es lo que mueve al asesino y tratan de darle mayor profundidad a sus acciones y su entidad.

Por el nombre se puede sospechar lo que veremos y efectivamente es bastante claro y directo; Myers dando rienda suelta a su cuchillo y apostando por eliminar a todo ser vivo que se le cruce enfrente.  Jamie Lee Curtis, vuelve igual que en las anteriores y la verdad que nada mal.  Siempre bastante correcta.

Varios personajes entretenidos que vuelven, y cameos para el recuerdo.

La música está a cargo de John y Cody Carpenter, apostando por el tema clásico original con diversos tonos electrónicos.  La fotografía, nuevamente de Michael Simmonds donde juega mucho con las sombras y listo.

Básicamente lo de siempre pero mejor hecho y más salvaje.  Creemos que el final hubiese sido una oportunidad PERFECTA para cerrar la saga, pero aún queda una última y bueno, pues si será como esta pues agradecidos.

¿Problemas? Claro que los tiene: un guión que no sabe desarrollar más nada que a Myers y Laurie, personajes torpes, todo parte de los agujeros.  Sin embargo cumple con entretener y dar uno que otro susto.

Veredicto

A pesar de una escena final bastante buena, la música entretenida y una dirección muy dinámica, la película tiene ciertos agujeros bastante notables, pero, ¿qué diablos importa eso cuando hablamos de un tipo con una máscara matando personas?

4 / 10

A sus 83 años, Ridley Scott no deja indiferente a nadie.  El director inglés aun sigue siendo nombre suficiente para tirar el ojo en sus propuestas y este año 2021 se lleva dos.  “House of Gucci” que se estrena en Noviembre y la que ahora nos compete, “The Last Duel” (El Último Duelo), que es basada en el libro de Eric Jager, llamado “The Last Duel: A True Story of Trial de Combat in Medieval France”, y a su vez, basado en una historia real.

La historia es sobre el duelo que hubo en 1386, de Jacques Le Gris, y su amigo Jean de Carrouges, quien lo acusaba de haber violado a su esposa Marguerite de Carrouges.

La película se divide en tres partes de la misma historia; la versión de Jean, la de Jacques y por último la de Marguerite, y que extrañamente Scott se las ingenia para que las tres versiones de la misma historia tenga algo novedoso que agregar al rompecabezas y no se hace aburrido.  La dirección es bastante agradable, destacando las escenas de batalla que son lo mejor y que son la cereza final.

El apartado de sonidos es de primera calidad y casi podemos sentir el galopar de los caballos a nuestro lado, o los choques del acero de las espadas en las luchas.  La fotografía por otro lado le ayuda muchísimo a sentir ese ambiente medieval, a manos de Dariusz Wolski, eterno colaborador de Scott.

A pesar de las actuaciones de primer nivel de Matt Damon, Ben Affleck y Adam Driver, esto al mismo tiempo es el punto más flojo de la película, porque no se siente que estemos ante caballeros de la Europa medieval.  A pesar de toda la prótesis, las pelucas y lo demás, es inaudito escuchar a Ben Affleck con un inglés de Boston muy fuera de tono.  Solo Jodie Comer es quien se siente bastante suelta durante toda la película y quien logra destacar, por ser una actriz que gesticula bastante dando algo de realidad en ciertas situaciones, como la incómoda escena de la violacion.

The Last Duel

Otro punto en contra es el guión de Damon y Affleck, que tira mucho más por ser moderna de la cuenta.  Apostando en momentos por unos discursos que chocan bastantes con ciertas situaciones que se ven un poco fuera de tono.

En definitiva, la película es entretenida, con buen apartado técnico y buenas actuaciones, aunque en momentos el guión y el tono de los personajes desentonan.  Aún no entendemos por qué no apostar por actores ingleses, como Jodie Comer.

Veredicto

Desenfocada película medieval que tiene buenas ideas pero en la puesta en escena se sienten perdidas.  Una lastima porque de haber funcionado, sin duda estaríamos ante una de las mejores películas de este año.

6 / 10