Desde los primeros minutos tiene un aire a clásico.  007: No Time To Die (Sin Tiempo para Morir) es una película que bebe mucho de todo lo que ha cosechado Daniel Craig como los demás Bonds.  Y eso nos hace respirar a un clásico, pero modernizado.

El último filme de Daniel Craig, y que dará inicios a la búsqueda de un nuevo Bond, es un cierre satisfactorio pero al mismo tiempo agridulce.

A favor de la película 007: No Time to Die, está la dirección de Cary Joji Fukunaga, quien el director de turno y quien ha sido quien nos trajo hace unos años la magnífica serie “True Detective”.  Fukunaga le aporta energía y dinamismo.  Incluso en los momentos más dramáticos, no se hacen aburridos.  Pero a todo esto también hablamos de planos interesantísimos, que cualquier amante del cine podrá disfrutar.

El director logra sacar las mejores versiones de los actores, y aprovecha todos los recursos que le rodean para explotarlo al máximo.  La acción planificada y los set pieces, no aburren y se evitan los incómodos movimientos de cámara exagerados.  En cuanto al punto de espionaje, que es lo que son las películas de Bond, pues cumple lo suficiente aunque no reinventan, pero se agradece mucho porque estas se habían abandonado en “Skyfall” y “Spectre”.

La música de Hans Zimmer toma muchos elementos de las películas clásicas.  Es interesante como en todas las escenas de la exótica Jamaica, tenemos partituras de “Dr. No”, mientras que en algunas escenas con Madeleine se puede apreciar parte de “The Spy Who Loves Me”.

En las actuaciones todos están perfectos, logrando destacar Lashana Lynch, Lea Seydoux, y las dos grandes sorpresas que son Ana de Armas y Billy Magnussen, quien fácilmente puede hacer de villano en cualquier película.  Pero quien logra lo mejor de sí, es Daniel Craig.  Logra momentos dramáticos bastante grandes y sus dotes estilísticas e interpretativas son muy bien explotadas.  Como cine de escapismo es una función potente, muy bien manejada y bastante entretenida.  Se disfruta y lo hemos hecho.  Hemos estado con una sonrisa en la cara, pero ¿dónde está el problema?

El guión de Phoebe Waller-Bridge es un híbrido totalmente extraño.  Si bien es cierto que es bastante arriesgado y eso no solo es bueno, sino que sorprende al espectador medio y al ya experimentado, también es cierto que toma elementos que son difíciles de digerir.  Pero no quedándose con esto, también nos entrega uno de los peores villanos de la saga de Craig, casi al mismo nivel de Dominic Greeve, el villano de “007: Quantum of Solace” (si, se que no lo recordaban).

Y el problema no es del actor Rami Malek quien hace todo lo que pueda y de muy buena forma, sino del mismo guión, que además de no dar un buen desarrollo al villano, se conforma a convertirlo en un personaje acartonado y sin gracia.  Que su plan sea el que se revela al final no solo es absurdo sino anticuado (algo que vimos en la saga de Bond hace más de 20 años).  A todo esto, tenemos la problemática de lagunas del mismo guión que en su afán de ser una serie continuada donde la narración está seguida por una línea de películas anteriores, hacen que sea tedioso.

Considerando este hecho y viendo la película por lo que es, pues funciona perfectamente para entretenerse y pasarlo muy bien.  Como filme de James Bond es buena.  En la escala de las de Daniel Craig, está por debajo de “007: Skyfall”.  Y si la experiencia es buena, pues es recomendable.

Veredicto

Daniel Craig se despide con un James Bond que se arriesga muchísimo, no solo en cuestión de estética y personaje, sino también de historia y resolución.  Algo bueno para la saga porque le da frescura, pero tienen sus problemas en un villano y un desarrollo de guión bastante anticuado y poco interesante.

“Midnight Mass” es la nueva creación del director Mike Flanagan.  Para quien esté un poco perdido, es quien creó la famosa “Haunting of Hill House” y “Doctor Sleep”.  Dos obras que gozan de buena aceptación del público y del escritor Stephen King (ya sabemos por qué).

Contexto: Riley Flynn después de pasar varios años en prisión, se ve obligada a volver a su pueblo natal, una isla donde su comunidad recibe con los brazos abiertos a un nuevo pastor quien trae consigo milagros, los cuales esconden un oscuro secreto.

Midnight Mass

Como ya es usual en el director, los personajes tienen un desarrollo extraordinario y los dota de una humanidad excelente.  Conocemos sus propósitos, sus miedos y sobre todo, evolucionan mientras avanza la serie.

Son personajes rotos.  Todos tienen una cruz que cargar, un pecado que lamentan, y es gracias a esto que además de conocerlos bien, les entendemos y creemos que puedan caer en las tentaciones que se reflejan en la serie.

Pero junto a un buen desarrollo, también está una excelente fotografía que mantiene la calidad de lo que vamos viendo.  A manos de Michael Fimognari, vemos esos atardeceres, amaneceres e incluso panoramas que nos llenan de melancolía.  Como de un pasado que uno nunca hubiese querido que se vaya, pero también transmite paz.  Lo que es interesante es que al mismo tiempo transmite desconocimiento y misterio.

Hamish Linklater como el pastor Paul es magnífico.  El lleva la serie en sus siete capítulos sin ningún problema y cada escena donde sale, DESTACA.  Impresionante los monólogos que hace dentro de la iglesia.  Pero no podemos dejar atrás a Samantha Sloyan, quien es la personificación del villano religioso perfecto.  Soberbia las actuaciones de estos dos.

Pero hablando de monólogos, aquí es donde la serie al mismo tiempo peca.  Extendidos monólogos que buscan dar una filosofía barata entre personajes.  Hemos contado hasta 4 escenas en distintos capítulos que duran aproximadamente quince minutos de dos personajes hablando solamente.  Y lo que realmente nos saca de contexto es que lo que nos mencionan llega a importar muy poco ya que es la cuarta vez que lo dicen.

Al mismo tiempo, a pesar de su interesante historia, su guión flojea bastante.  ¿Para que nos sirve el sacrificio del personaje en el bote? ¿Cómo es que nadie reconoce al hombre? ¿Qué aporta el giro de los padres de la doctora?

Y es que Midnight Mass se enfoca tanto en desarrollar a sus personajes y hacer una crítica a la religión que se olvida de desarrollar su historia.  Si bien es cierto que hay críticas puntuales como el fanatismo, también hay otras tan ambiguas y vacías como la objetividad de la fe.

Ojo, Midnight Mass no es de aquel terror sangriento ni de pasar mal rato como “El Conjuro” pero si es un terror psicológico mezclado con suspenso que cae perfectamente bien.

Veredicto

Midnight Mass es una buena mini serie que maneja el terror psicológico muy bien y el desarrollo de personajes de forma excelente.  Puede ser que peque en su mismo guión, pero son cosas que se dejan pasar gracias a la calidad brindada.

6 / 10

Cuando Disney anunció el producto de Star Wars: Visions, las críticas a favor y en contra no se hicieron esperar.  Si bien es cierto que antes de criticar algo debemos verlo y ser totalmente subjetivos, el fandom de la franquicia Star Wars es bastante celoso y Disney no ha podido dar en el clavo con ellos.  Ejemplo de ello es Star Wars Episodio IX.

Que sí, que Mandalorian es un producto muy interesante y que al fanatico le gusta, es cierto, pero la saga no puede vivir solamente de eso.  Por eso en un intento de abordar distintas visiones (por eso el título) y de ampliar el universo, Disney ha sacado una serie antológica de Star Wars donde ningún capítulo sostiene al otro.

Algo muy arriesgado, pero que de una manera algo extraña, funciona.  Porque la caracterización Jedi y Sith, basada en una filosofía samurai, pega muchísimo y es algo que sí aporta a este universo.  Creatividad hay de sobra en cada capítulo, principalmente los que acompañan estos encuentros.

La mayoría de capítulos beben mucho del cine de Akira Kurosawa, más que nada de “Los Siete Samurais”, mientras que otros toman muchos otros elementos del cine de kung fu, de animes famosos y hasta de clásicos del cine japonés.  Lo cual no está nada mal.

En cuanto a lo visual, pues, poco que decir.  Algunos bien interesantes, como el primer capítulo o el quinto, donde la animación parece a los animes de antaños pero mucho mejor, mientras que otros como el episodio tres son bastante extraños, pareciendo que está orientado a un público infantil.

Al final: ¿Aporta algo al universo de Star Wars todos estos capítulos e historias? ¿Vale la pena sentarse a verlo?

Star Wars: Visions
Pues, sí y no.  Si es cierto que es entretenido y por esa razón funciona como un entretenimiento digno, por ende vale la pena, pero no aporta absolutamente nada a este gran mundo creado por George Lucas.  Las mismas historias dentro del capítulo, se sienten algo gastadas.

En definitiva, Star Wars: Visions es entretenida y visualmente agradable.  No estamos ante las mejores animaciones o las historias más creativas de este universo, pero tampoco es que sea algo que nos haga perder el tiempo.

Veredicto

Star Wars: Visions es, como lo dice el título, una visión distinta de este universo desde la perspectiva del anime y su esencia.  No está mal, y entretiene, que ya es algo ganado.

5 / 10

Las películas del director M. Night Shyamalan son bastante extrañas, porque inician bien pero de repente está todo mal, y “Old” no se salva de eso. (Tal como nos sucedio con Candyman).

Cuando uno lee el nombre del director en algun trailer o póster, lo primero que le llega a la cabeza son “El Sexto Sentido”, “Unbreakable” o “Split”, pero tambien “The Happening”, “Lady in the Water” (que admitimos que nos gusto) o “After Earth”.

Y es que el director se ha ganado el reconocimiento con la audiencia a la hora de no dejar indiferente a nadie.  De entrada tenemos un argumento original y llamativo: una familia es invitada junto a otras personas a una playa en las afueras de un hotel en el que se están hospedando.  La playa se ve de lo más normal, pero lo que no saben es que todo el que está ahí empieza a envejecer más rápido de lo normal.

Si bien la historia es original, el guión y sus diálogos son un defecto gravísimo, y ni hablar del desarrollo de los personajes.  Hace tiempo que no veíamos unos diálogos tan atropellados, donde los personajes dicen cosas que parecen ser profundas pero no lo son, y los cuales no tienen nada que ver con la situación que están pasando.  Y eso se arrastra hasta el desarrollo de los personajes, los cuales actúan de una forma bastante extraña y que quieren justificarlo con “el paso del tiempo en esta playa no es normal”, logrando que sea extremadamente difícil empatizar con los personajes.

Una cosa tras otra va pisando y matando el efecto de lo anterior, convirtiendo el conjunto en una hora y media de gente corriendo en una playa, que, como todo lo demás en cuestión de la historia, el director no aprovecha en lo más mínimo.  Muchos misterios, con pocas respuestas, y las que tienen respuestas son poco convincentes. ¿Que hacía Mid Size en la playa tanto tiempo y porque no envejece? ¿No se percató nunca de que su acompañante desapareció? ¿Por qué nadie puede salir? ¿Qué pasa con los corales?

Claro, que tampoco es que todo sea malo y la puntuación es por algo, porque Shyamalan con “Old” sabe de sobra que es solo entretenimiento y en cambio, sus recursos no aburren para nada.  El ritmo es bueno, no decae nunca y ayuda a que los giros sean mejor digeridos.

También está la madurez visual del director.  Unos planos interesantes, movimientos de cámara sutiles y bien logrados, un plano secuencia magistral y una música a cargo de Trevor Gureckis muy acertada.

Al final “Old” es una decepción total, siendo esta una película que se perfilaba como el retorno del director que ha logrado buenas cosas con sus dos anteriores (“Split” y “Glass”) y que ahora no hay por donde tomarlo, más allá de ciertas diversiones visuales.

Veredicto

“Old” es una decepción casi en su totalidad, lo cual es una lástima, porque una idea tan original queda atropellada por un desarrollo y un final que rozan lo malo.  Visualmente está muy bien, pero una película no puede sostenerse solo con lo visual.

3 / 10

Uno de los elementos que mayor destacan en Sex Education, es la forma de como la serie maneja los temas sexuales.

No son chicos teniendo sexo y ya, como si fuesen adultos.  La serie se cuida mucho de eso.  En cambio tenemos jovenes inexpertos (como es usual) teniendo sexo de forma inexperta y una vision seria de la misma.

En esta tercera temporada la serie sigue experimentando y tocando estos temas, pero hay algo que no nos convence del todo.  Y no crean que no nos gusta, al contrario, nos encanta la serie y engancha de forma rápida y adictiva.  En general es interesante, inteligente, muy bien actuada, bien dirigida (tiene unos planos bastante interesantes con respecto a las conversaciones) y sobre todo, mucho carisma.

Asa Butterfield como Otis Milburn es genial, y ni hablar Gillian Anderson que sabe robar la pantalla en cada una de sus escenas.  Como siempre, quienes más destacan son Ncuti Gatwa como Eric Effong, con un personaje tan carismático que estamos seguros que soporta un spin off sin problemas.  Por otro lado esta temporada presenta tres desarrollos magistrales y de paso, personajes que merecen aplausos, no solo por el carisma que desprenden y sus actuaciones, sino por lo bien lograda que están sus evoluciones: Connor Swindells como el silencioso Adam Groff, Aime Lou Wood como Aimee Gibbs y Mimi Keene con Ruby Matthews.

También quedamos encantados con Alistair Petrie como Michael Groff y Jemima Kirke como Hope, quienes son los personajes más grises que tiene la serie y sabe cómo llevarlos.

Porqué Sex Education es perfecta con sus personajes, o al menos eso pensábamos, hasta que nos hemos topado con, nuevamente Maeve Wiley interpretada de buena forma por Emma Mackey.

Su personaje nos resulta como si estuviera estancado.  No ha evolucionado absolutamente en lo más mínimo.  Es la misma Maeve que estamos viendo desde la temporada uno, con su actitud rebelde y molesta con todo.  Entonces vemos como Otis, quien empieza a desarrollarse vuelve otra vez al mismo Otis de la primera temporada porque “la historia lo amerita”.

Y no es solo un problema de Maeve (aunque es la que más lo marca) sino de los guionistas que constantemente dan un paso hacia delante y luego hacia atrás.

Vemos que no ha tratado de arriesgarse como mencionamos en la nuestra reseña de la temporada dos (aquí), donde parecía que querían pero no lo hacían.

Veredicto

Sex Education es una buena serie que vale la pena ver, porque sus temas sexuales y sociales, son muy interesantes para cualquier persona, pero a la serie le falta arriesgarse por ir mas alla de “chicos teniendo sexo y sus chismes”, al igual que deben dejar ir a Maeve o al menos hacer que avance en cuestion de desarrollos.

6 / 10

Cuando se habla de James Wan se habla de un director moderno en lo que al terror se refiere.  No solo ha cambiado la perspectiva del mismo, sino que ha aportado unos interesantes elementos tanto al terror como a otros géneros.

Naturalmente su filmografía no goza de productos malos, pero tampoco hablamos de que todo lo que hace sea excelente, por ejemplo tiene “Dead Silence” que es totalmente olvidable, como también la segunda parte de “Insidious”, y ahora, esta entrega.

Madison es una mujer atormentada por los continuos abusos físicos y psicológicos de su esposo, un tipo que un día es asesinado.  A partir de ahí, ella sufrirá visiones, pesadillas y revivirá traumas que la llevaran por el camino de la locura.

Wan nos ofrece una cinta que tiene ese aire del terror de los 80´s, con una historia oscura que aparenta ser simple, pero que mientras avanza se van tejiendo nuevas capas que le tratan de dar cierta personalidad y desarrollo al producto.  Unos muy interesantes giros de cámara y tomas bastante peculiares, como ya nos tiene acostumbrado el director.

También la fotografía, que es bastante curiosa, dando unos momentos muy al estilo giallo (un estilo italiano famoso en los 70´s por combinar el suspense con un terror sobrenatural y una fotografía bastante colorida), que desde su inicio se siente algo diferente a lo visto últimamente en el género del terror, logrando juegos de colores interesantes.

¿Dónde está el problema del filme? Actuaciones pobres (Annabelle Wallis, tiene un momento bastante interesante en el hospital…y ya), un guión original pero con demasiados huecos y una puesta en escena confusa y unos efectos especiales que parecen hechos por un estudiante de inicio.

No pretendemos que vamos a dar cátedra, que ya la película entretiene y es un mérito, pero es muy menor a lo que nos tiene acostumbrado el director malayo.

Veredicto

En pocas palabras, “Maligno” es una película puramente comercial que, no está mal, pero se esperaba muchísimo más del director, que ya ha ido escalando en Warner hasta estar a la altura de cualquier otro director de gran carrera.  Por cierto, muy lindo el poster.

4 / 10

Las cosas como son.  “Kate” es una película para pasar el rato, un Domingo cuando no tengas nada mejor que ver o al menos, estés en un tipo de ánimo donde solo quieras ver algo para pasar el rato.

Esto facilmente podria ser facilmente cualquier otro tipo de película, como “John Wick” o “El Transportador”, o “Jack Reacher”, porque están realizadas con el mismo patrón: personaje protagonista que se ve en situación difícil, una armada de villanos, uno o dos soldados elite con el que se pueda ver la experiencia del protagonista, alguien se ve traicionado “porque sí”, y un personaje que será el nexo humano con el protagonista.

El guión de Umair Aleem no es que se esfuerce lo suficiente y a los quince minutos uno ya sabe cómo podría acabar (y fácilmente puedas dar en el clavo), por lo que no es que sea totalmente novedoso.  La trama, pues, lo de siempre; nuestro protagonista es una especie de especialista de alguna agencia que poco se menciona, donde un dia por alguna razón decide salir de la agencia tras su última misión, pero resulta que en esta misión es envenenada y solo le quedan menos de diez hora para averiguar quien y porque la envenenaron.

Mary Elizabeth Winstead, toda correcta en su papel de asesina experta y la verdad que ella tiene un aire refrescante que puede seguir explotando (en otras sagas), Woody Harrelson sencillamente cumple y Jun Kunimura le aporta algo de sobriedad a un proyecto como este, y se agradece.  Los demás, pues, olvidables todos.

Las escenas de acción, que es donde debe brillar, pues, poco brillan y muchas resultan interesantes (como la del restaurante) mientras que otra ya se han visto y explotado mil veces (la del primer escape).  Tampoco la dirección se salva de clichés, porque Cedric Nicolas-Troyan está tan interesado en meter referencias y pretender ser bastante original que sobrecarga la puesta en escena.

Tal vez entre las cosas interesantes, además de las actuaciones de estos tres actores, esté la fotografía de Lyle Vincent llena de neones y colores brillantes, logrando no una, ni dos, ni tres, sino muchas escenas bastante agradables a la vista y que cualquier espectador termina deslumbrado.

Veredicto

En definitiva, “Kate” es un producto que solo está creado para entretener y aunque lo consiga, termina siendo algo muy por debajo del resultado medio.  Su fotografía llena de escenas coloridas le dan un buen dinamismo que su protagonista aprovecha para deslumbrar, pero que en términos generales, deja mucho que desear.

3 / 10

Ya a estas alturas el universo de Marvel no necesita introducción.  Sabemos a qué nos metemos cuando inician los créditos iniciales; sin embargo Shang-Chi hace pequeños cambios que son de agradecer y que le dan un aire más fresco a “otra película de origen de un héroe”.

Shang-Chi y su amiga Katy se ganan la vida como valet parking de un restaurante, sin embargo un día aparecen unos hombres que tratan de robarle un pendiente.  A raíz de esto, nuestro personaje se embarca en un viaje donde deberá hacerle frente a un pasado del cual pensó que había huido.

Nos gusta que Marvel haya apostado a hacer una historia de origen donde el impacto solo golpea a los protagonistas de esta historia.  No hay una amenaza de destrucción del mundo, o una batalla final donde parte del escenario sea destruido.  Otro punto del que estamos agradecidos es que el director Destin Daniel Cretton ha sabido jugar con los sentimientos de los personajes, los cuales logran transmitir MUCHÍSIMO.  Tony Leung como El Mandarin, no necesita hablar duro o destruir todo a su paso para verse amenazante, lo mismo sucede Michelle Yeoh o Fala Chen.

Incluso hasta el mismo Simu Liu, muy novato en esto de grandes producciones, desprende dudas, miedos, y fuerza en sus emociones.  Awkwafina es otra de las que mayores emociones lleva, pero es opacada totalmente con el ya (a veces innecesario) “momento gracioso de Marvel”, convirtiendo al personaje en un alivio cómico que en muchas escenas dejan frío a cualquiera, haciendo que su desarrollo en particular, sea más lento y poco notable, aunque estamos bastante contentos con que la relación de su personaje con el de Shang-Chi sea amistosa, ya que Hollywood no suele entender como funcionan las amistades.

Pero lo que de verdad eleva este filme a grandes momentos, son sus escenas de pelea, al mejor estilo de aquellas películas de kung fu.  Las peleas están muy bien elaboradas y hacen que los personajes se adapten al escenario, y no el escenario a ellos.  Mientras que en “Black Widow”, convenientemente en los escenarios los personajes podían encontrar elementos para reducir a sus enemigos, en “Shang-Chi” son ellos que aprovechan lo que el escenario les brinda para salir airosos, teniendo escenas brutales como la del autobús o la batalla final.

El guión y la dirección es lo que flojea bastante, y no en lo que a sus personajes se refiere, ni tampoco en las peleas, sino en los momentos de pausa.  Abusa demasiado del uso de los flashback, pero también abusa en la explicaciones detallando momentos que ya nos mostraron.  Las pausas llegan a ser bastante largas y que en momentos sólo están para explicar algo que ya en una escena anterior sabíamos (por si no lo notaron, la película tiene hasta dos escenas explicando sobre el mandarin falso).

Veredicto

Al final, “Shang-Chi y La Leyenda de los Diez Anillos” es una película divertida, interesante y con muy buenas escenas de peleas y personajes interesantes, que enriquece mucho el universo de Marvel.  ¿Pudo ser mejor? Probablemente, pero, qué más da si así está muy bien.

7 / 10

Hollywood al estar falto de ideas, ha querido traer ideas viejas para seguir explotando, y ahora le llegó el turno a “Candyman”.

Dirigida por Nia DaCosta (la directora que está trabajando con Marvel para traer la secuela de Capitana Marvel llamada “The Marvels”) ha sido la elegida para trabajar un guión que viene a cargo de Jordan Peele y también su bendición en la producción.

De entrada es de agradecer que hayan eliminado las demás películas del personaje haciendo a esta una secuela directa de la primera parte, por lo que la historia original no se desvirtúa.  También que hayan contado con Tony Todd para el papel de Candyman, ya que ha sido el original, y nos ayuda a conectar más rápido las tramas.

Sin embargo el guión quiere tocar tantos temas que en gran parte el filme solo queda mencionado para esa sola escena.  El tema racial era mencionado en la primera parte, e incluso se le da algo de desarrollo, pero Peele opta por darle tantas matices que se pierde.  Pero por otro se enfoca tanto el guión como la dirección, en crear el camino para el personaje, que olvida a sus secundarios y protagonistas, creando un desarrollo más bien poco a unos personajes que tratan de ser complejos.

¿Por qué Anthony nunca fue a revisarse la mano? ¿Cual es el verdadero problema con William? ¿En que le afecta el trauma de la niñez a Brianna? Preguntas claves e importantes para el desarrollo de los personajes (y de las cuales nos brindan escenas y menciones) para que solo sea parte de la película y no aporte nada.

Yahya Abdul-Mateen II, Nathan Stewart-Jarrett y Teyonah Parris abordan sus papeles con mucha naturalidad, pero Colman Domingo y el ya mencionado Tony Todd, son quienes mejor abordan sus respectivos roles, dando un aire de inseguridad constante.

La música viene a manos de Lichens (quien escuche metal podrá caer en sus tonalidades rápidamente), quien hace algo bastante interesante.  Más allá de todo esto, pues no hay mucho que destacar de este regreso al terror.

Veredicto

“Candyman” es un regreso algo flojo, que busca darle más desarrollo y profundidad a un personaje del terror moderno, pero que no lo consigue, dejando a medias la película completa.  La dirección, la música y las actuaciones son interesantes, pero se ven muy afectadas por su guión.

3 / 10

Mike White es de estas personas en Hollywood con una carrera bastante variada y que pasan desapercibido en lo que a mainstream se refiere.  El creador de la miniserie estrenada por HBO y de la cual estamos escribiendo, llamada “The White Lotus” es un ejercicio de paciencia que va funcionando acorde avanza la serie.

Pero, ¿por qué es un ejercicio de paciencia? pues, porque en palabras llanas, no sucede NADA.  Así como lo leen.  Osea, no es que no sucede absolutamente “nada”, sino que la trama es de unas personas que van de vacaciones a un hotel llamado “The White Lotus” y dentro de sus vacaciones van sucediendo uno que otro evento que hace que dichas vacaciones sean difícil de olvidar.  Entonces esto hace que el espectador simplemente se sienta a ver lo que le sucede a varias familias y empleados del hotel, en un momento determinado de tiempo.

Claro, las serie no solo se escuda en eso, porque debe tener un cliffhanger lo suficientemente interesante para mantener al público al vilo, y lo muestra al principio cuando (esto no es spoiler, el trailer lo muestra) nos muestran como van sacando del hotel un cuerpo sin vida de alguien dentro del hotel, y no nos especifican quién es, por lo que vamos a ver que sucede una semana antes de ese evento y nosotros vamos uniendo las piezas junto a la serie para descubrirlo.

Aquí las actuaciones están bien y punto.  No están nada mal, son creíbles pero tampoco sobresalen.  Tal vez quienes mantengan un mayor esfuerzo actoral son Connie Britton como aquella madre adicta al trabajo, Murray Barlett como el manager del hotel y Sydney Sweeney como la falsa chica moderna con mil quejas sociales pero llena de privilegios.

La serie tiene mayor fuerza en su guión, que no deja de tirar espinas venenosas a todos y a todo.  Y lo mejor es que es de forma muy inteligente.  Crítica todos los movimientos, todas las quejas sociales, todas las circunstancias, y las destripa para luego dejar en claro que no es más que una queja o un situación que no va para ninguna parte.  Por ejemplo en una de las cenas de una familia, una de las hijas se queja de los privilegios que tienen las personas blancas, y luego de destripar el tema, la madre da el golpe final con “te pagamos todos tus caprichos para que no tengas responsabilidades ni problemas y puedas quejarte abiertamente de que nosotros somos los malos por pagarte todo y quitarte las responsabilidades”.

Esta es una de las reseñas más incómodas de escribir porque a pesar de que la serie tenga sus pro y contras, es difícil invitar al espectador a ver algo como esto, pero vale totalmente la pena, porque no es costumbre que un tema tan trivial sea manejado en seis horas (son solo seis capítulos) y de una forma tan inteligente y adictiva, que dan ganas de mucho más.  Mención aparte a la música de Cristobal Tapia de Veer, que une la música tribal hawaiana con toques un poco electrónicos, dando un espectáculo sonoro bastante interesante.

Veredicto

“The White Lotus” es una miniserie bastante interesante, si decides envolverte en su mundo vacacional.  Más allá de actuaciones, su pilar está en un guión inteligente que sabe dónde y cómo criticar todos los aspectos de la vida en distintas facetas.

7 / 10